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14 de septiembre de 2026

Actualidad

Un ciclista cazado con un motor en su bici en una prueba amateur en Italia

Fuente: //Gazzetta.it/Bettini
Fuente: Gazzetta.it // Bettini

Ha ocurrido en Italia, concretamente en Bedizzole, una población situada a más de cien kilómetros de Milán. Alessandro Andreoli, ciclista de 53 años y del equipo Tokens-Bettoni de Costa Volpino competía en categoría másters en una prueba amateur que se celebraba cerca de Brescia quedando en tercera posición. Los jueces detectaron ciertas anomalías por parte del ciclista, entre ellas una subida durante la prueba en la que Andreoli alcanzó los 50 km/h, como si fuera un profesional acostumbrado a correr el Tour de Francia o el Giro d’Italia.

Los jueces del CSI acudieron al final de la prueba para revisar la bicicleta con una telecámara y descubrieron que había escondido un motor dentro del marco de su bici. Gracias al motor, el ciclista no solo conseguía mayor velocidad, sino mayor capacidad de recuperación. El motor fue descubierto gracias a un escáner térmico que resalta las zonas de alta temperatura dentro del marco.

«Hemos invitado al ciclista a acompañarnos junto con dos de nuestros jueces a un centro autorizado para revisar la bici, momento en el cual ha admitido el engaño. En su interior, la bici tiene un pequeño motor. Habíamos visto cosas extrañas y hemos actuado en consecuencia. Mirando, nos hemos dado cuenta que en el marco de la bici de Andreoli parecía que hubiera fuego». El ciclista ha sido descalificado inmediatamente de la prueba por el uso de una bicicleta ilegal que altera el rendimiento en carrera.

Bici de Alessandro Ardeoli. Foto: gazzetta.it

Cámaras térmicas y sensores magnéticos para pillar a los tramposos

En el Tour de Francia estamos viendo a diario cómo los franceses persiguen cualquier tipo de fraude o estafa en el ciclismo profesional. La Organización de la ronda francesa ha puesto en funcionamiento dos tecnologías: cámaras térmicas y sensores magnéticos. Las imágenes térmicas pueden parecer la mejor opción para detectar un motor escondido, pero las pruebas previas de la UCI mostraron que es un método muy limitado que solo funciona mientras el motor está caliente, es decir, mientras está en funcionamiento. Por ese motivo, cualquier análisis antes o después de la carrera corre el riesgo de dar un falso negativo.

Además, las cámaras térmicas también pueden dar falsos positivos si registran el calor del cuerpo del corredor o el que se pueda generar por fricción.

Foto: //Corriere.it
Foto: //Corriere.it

La UCI ha implantado ya las pruebas con escáner, un sistema que consiste en una tableta con una funda y un adaptador, así como un ‘software’ desarrollado en colaboración con desarrolladores e ingenieros eléctricos. Se trata de un sistema bastante más efectivo. El escáner permite que el operador analice todas las partes de una bicicleta en menos de un minuto, desde las ruedas al marco. Este dispositivo crea un campo magnético y el programa instalado en la tableta detecta cualquier interrupción en él que pueda deberse a un motor, batería o cualquier objeto sólido oculto en su interior. Así es como fue cazada la belga Femke Van den Driessche en el mundial de ciclocross a principios de 2016 durante los mundiales de ciclocross en Heusden-Zolder (Bélgica). A pesar de todos los rumores, junto con el nuevo caso del italiano Alessandro Andreoli, son los dos únicos casos confirmados de dopaje tecnológico.

Fuente: sportfair.it

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