Las claves para afrontar (mentalmente) un IRONMAN
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Las claves para afrontar (mentalmente) un IRONMAN

La preparación física es una parte importante, si no la más, a la hora de enfrentarse a un reto de la envergadura que supone un IRONMAN. Cabe recordar, por si todavía queda algún despistado, que hablamos de un triatlón que lleva al límite la capacidad humana y está reservado para unos pocos elegidos que pueden finalizar el recorrido de 3,8 kilómetros de natación, 180 kilómetros en bicicleta y una maratón en un plazo máximo de 17 horas.

A pesar de seguir una rutina perfecta a la hora de preparar tu cuerpo para un desafía así, la mente puede ser un impedimento para completar dicha prueba. El cansancio y el agotamiento se harán dueños de tus pensamientos, en un momento u otro. En este artículo, te mostraremos algunos de los factores psicológicos para cumplir con el propósito de acabar una de las disciplinas más exigentes en el mundo del deporte.

Háblate. Nadie te conoce mejor

La única persona que es consciente de cómo está en todo momento eres tú. Debes ser sincero contigo mismo y asumir las capacidades que tienes. A pesar de que las piernas pesen más de la cuenta o las plantas de los pies empiecen a quemar, tener una mentalidad positiva puede ser fundamental en dar un plus en nuestra competición. Lo vulgarmente conocido como "fuerzas de flaqueza" son los últimos resquicios de poder antes de derrumbarnos. Y, habitualmente, esas fuerzas de flaqueza vienen a través de un pensamiento positivo.

Divide tu carrera

En una prueba tan larga, donde puedes durar más de medio día compitiendo, debes segmentar tu carrera en tramos. Establecerse pequeños objetivos, metas y retos, no solo servirá para que no te parezca tan larga, sino será un plus de energía y motivación al ver que eres capaz de cumplir con esos mini-objetivos. Al inicio de cada tramo, tienes que vislumbrar que comienzas una nueva carrera con las piernas frescas y centrarse en cumplir el siguiente tramo.

Es complicado llevar la cuenta de los kilómetros recorridas cuando las pulsaciones están disparadas y la mente está puesta en dar fuerzas al resto del cuerpo. Una buena manera de marcarse estas pequeñas metas, es a través de referencias visuales como puede ser una estatua, un edificio con rasgos reconocibles o un puesto de avituallamiento.

Kristian Blummenfelt
Foto: Daniel Tengs / Red Bull Content Pool

Aprende a respirar

Para la competición es imprescindible aprender una técnica de respiración adecuada. El trabajo respiratorio puede darte un extra a la hora de adquirir el oxígeno necesario para que tus músculos vayan al límite con el fin de lograr la resistencia. Durante las sesiones de entrenamiento, para preparar al cuerpo de cara al IRONMAN, prueba diferentes métodos de respiración.

Si notas dificultades en la búsqueda de un modo de respirar estable, reduce la velocidad y encadena las inhalaciones y exhalaciones con cada zancada. Cada vez que pongas un pie (izquierdo o derecho) inhala y exhala cuando el pie contrario toque el suelo.

El poder de la mente

La mente es una de las partes más complejas de los seres humanos. Coger un mantra y hacerlo tuyo, reproduciéndolo en tu mente mientras estás en plena competición es una perfecta manera para mantenerte atento y con altos niveles de concentración. No tiene por qué ser una frase. Unas palabras de un ser querido o la imagen de tu familia pueden ser la gasolina necesaria para completar una competición tan exigente como un IRONMAN.

Otro de los juegos mentales para conseguir motivación es imaginarte a ti mismo en la línea de meta, consiguiendo la victoria o un resultado que consideres un éxito. Crea pensamientos positivos, vislumbrándote como una especie de héroe aclamado por todos. Puedes tomar a deportistas como referentes e intentar imitarlos. En esa imitación, estarás dando un rendimiento extra al querer igualarte a ellos.

En cambio, si los nervios y los pensamientos intrusivos hacen que la fuerza de tus brazadas, pedaladas y zancadas sea menor, una excelente idea son los juegos para desviar la atención. Cuenta la cantidad de personas que llevan una camiseta amarilla, por ejemplo, o la cantidad de público que hay en las gradas animándote. Son pequeñas distracciones que servirán para no darte cuenta de que estás compitiendo.

Abraza el desafío

Si completar un IRONMAN fuera una tarea sencilla, ¿no crees que lo haría todo el mundo? Ten presente el reto que supone participar en esta clase de prueba. Cumplir retos similares a éste, supondrán un subidón en tu autoestima que puede servir para cualquier ámbito de tu vida. No pasa nada por abandonar en tu primer IRONMAN. Es lo más común. El hecho de intentarlo ya es de valorar.

Una idea que también es importante que este tipo de competiciones es que la resistencia es la parte fundamental y no tanto la velocidad. Disminuye la velocidad si ves que tienes problema para mantener el ritmo, ya sea en el agua o mientras estás en la bici. Pasea en ciertos tramos si ves que las fuerzas escaseas y vuelve a ofrecer el máximo rendimiento cuando hayas repuesto energías y motivación.

La música como motivación

Este truco es más útil para las partes de carrera y de bicicleta. Incluso, algunas competiciones prohíben la utilización de auriculares. A pesar de estas especificaciones, la música tiene un efecto motivador y puedes evitar posibles distracciones. Una de las opciones que se ha puesto de moda son los podcast o programas de radio. Escuchar a gente hablando sobre tu temática favorita es una opción recomendable, sobre todo para los primeros kilómetros de calentamiento.

Foto: Braden Currie /Instagram / Justin Luau

Cambia de rutas

La monotonía es uno de los enemigos en las sesiones de entrenamiento. Prueba diferentes rutas para poder adaptarte a todas las situaciones posibles que puedes encontrarte el día que tengas que realizar el IRONMAN. Además de la función adaptativa que te otorga los cambios de ruta, mantendrás tu mente alerta y podrás descubrir nuevas zonas de tu ciudad, pueblo o el sitio en el que estés entrenando.

Mejor acompañado

Ese enemigo de las sesiones de entrenamiento, la monotonía que se puede traducir en un largo plazo en desmotivación. Si sueles realizar sesiones en solitario, intenta unirte a un grupo de amigos para hacer piña y motivar los unos a los otros para cumplir el objetivo. Además, podréis compartir experiencias o revelaros trucos sobre cómo tienes que actuar en ciertos tramos del recorrido que qué debéis hacer ante ciertas situaciones.

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