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Cómo correr en cinta

Algunos afortunados tienen cinta de correr en casa, lo que en las fechas que estamos viviendo no tiene precio.

Y más de uno se habrá hecho con alguna cinta de urgencia, ya sea de primera o de segunda mano, y estará esperando ansioso que le llegue a casa. De una manera u otra, vamos a analizar largo y tendido cómo se han de adaptar los entrenamientos para que podamos sacarle el máximo rendimiento.

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No hay que abusar de ella

En primer lugar hay que tener en cuenta que no hay que abusar de su utilización. En primer lugar, porque como dice Javi García, nos cambia la técnica, al acortar la zancada.

De igual manera, como dice Txema Córdoba, cuando un triatlón sea en cinta, correremos en cinta, mientras tanto, a la calle. Así que únicamente utilizadla en momentos puntuales, tal como los que se están dando en la actualidad: reclusión en casa, demasiado frío, lluvia, viento...

En segundo lugar, mucho cuidado con las lesiones: no intentes hacer las series encima de la cinta, porque corres riesgo de sufrir una caída que eche al traste todas las semanas de trabajo previos.

Además, evita los cambios bruscos de ritmo. Aunque no lo parezca, si andas despistado, o muy deprisa, posiblemente termines yéndote al suelo.

¿Entonces cuándo utilizarla? Es una herramienta magnífica para las tiradas a ritmo suave en las que trabajes la base aeróbica.

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Aprovecha para mejorar la técnica

Dado que no te vas a encontrar desniveles pronunciados ni arenilla, ni piedras, a la hora de correr en cinta trata de pisar bien marcando la entrada con el metatarso. Si te cuesta, haz series de "correr bien" frente a "correr como corres habitualmente": por ejemplo, cinco minutos tratando de mantener la técnica con uno de recuperación... Todo lo que sea, para poco a poco ir acostumbrándote.

Aparte has de tener en cuenta que la cinta se mueve y que se mueve en dirección contraria a la nuestra. Si taloneamos, esto termina produciendo un rozamiento contra nuestro talón que termina transmitiéndose al tobillo y la rodilla.

Dado que estás en un lugar cerrado y sin ventilación, hidrádate más de lo habitual. Recuerda que vas a sudar de lo lindo.

Por último, dado que no hay pérdida aerodinámica, para tratar de emular las condiciones de exterior, tienes que poner una inclinación del 1%.

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