Foto: Canyon
Materiales / Triatlón / Cómo comprar bicicleta de triatlón con presupuesto reducido

Cómo comprar bicicleta de triatlón con presupuesto reducido

Comprar una bicicleta de triatlón no es un acto que se haga muy a menudo, ni mucho menos, por eso, esta adquisición lleva su tiempo y su respectiva comparación de modelos, precios, prestaciones, etc.

Disponer de un presupuesto reducido puede ser considerado un inconveniente, sin embargo, a la hora de escoger bici, el precio resulta un filtro que reduce las opciones, facilitando, así, la selección.

Además, no hay que caer en la equivocación de que contar una cantidad de dinero más limitada es sinónimo de baja calidad. Hoy vamos a darte los consejos necesarios para comprar una bicicleta de triatlón con presupuesto reducido (sin renunciar a la calidad).

¿Para qué la quieres? ¿triatlón de corta distancia o de larga distancia?

Para realizar una búsqueda más exhaustiva y concreta, lo primero que debemos hacer es determinar la utilidad de la bicicleta, ¿para qué la quieres? Respondiendo a esta cuestión filtrarás tus preferencias y te ahorrarás tiempo a la hora de buscar.

Si tu objetivo es entrenar o competir en triatlón de larga distancia, lo más recomendable es optar por una bicicleta específica de triatlón, que tenga un cuadro de triatlón.

Debes buscar, entonces, una bicicleta con más aerodinámica con la idea de reducir al mínimo posible la resistencia al viento en contra.

Sin embargo, si la utilidad de la bici es para triatlones con drafting (distancia sprint u olímpica) una bicicleta tradicional de carretera con acoples es una buena alternativa. La aerodinámica que se consigue con dichos acoples no tiene nada que envidiar a la que se obtiene con una bicicleta de triatlón específica.

¿Y para aquellos que quieran utilizarla tanto para triatlón de corta como de larga distancia?

La opción más cara sería contar con dos bicicletas. Pero hoy no estamos hablando de eso.

La alternativa barata -y más ingeniosa- es comprar una bicicleta tradicional y reconvertirla en bici de larga distancia con dos pequeños cambios:

  • Poner un acople largo al manillar de carretera.
  • Adelantar el sillín / Cambiar la tija con retroceso por una neutra o adelantada.
Pablo Dapena
Foto: Facebook // Challenge Lisboa

Reglamento en triatlón

Un aspecto que a veces queda olvidado, pero que, sin embargo, es muy importante, es la normativa de las competiciones. Si tu propósito es competir, debes tener en cuenta el reglamento:

En distancias sprint y olímpica, generalmente no se permite el uso de “cabras”, en cambio, en las modalidades de larga y media distancia (Ironman y medio Ironman) sí que son permitidas.

El motivo principal de esta norma es la peligrosidad que suponen los acoples –“cuernos” que sobresalen de la bicicleta- durante la rodada en grupo. En caso de caída pueden dañar a otro participante.

En definitiva, una vez que hayas definido que tipo de bicicleta es la más adecuada para ti, te darás cuenta de que todavía hay una infinidad de alternativas de marcas, materiales y calidades. Aquí es donde normalmente surge la duda de cuánto invertir en tu bicicleta. No te preocupes, que lo resolveremos a continuación.

¿Cuánto dinero hay que gastarse?

Lo más común es que a la hora de comprar una bicicleta nueva tus amigos e, incluso, posibles profesionales que consultes te pregunten cuánto te quieres gastar.

Aunque ya tengas determinado un presupuesto, pueden surgir dudas como: ¿acertaré con la bicicleta escogida? ¿debería invertir más dinero para obtener una mejor?

En este punto vamos a intentar orientarte respecto al dinero que deberías gastarte basándonos en tu experiencia sobre la bicicleta de triatlón, por eso, hemos clasificado a los deportistas según su nivel:

Principiante o novato

El que se inicia en el mundo del triatlón y, por tanto, no invierte mucho dinero en esta compra. Su inversión se encontraría entorno a los 500€.

Aficionado o esporádico

Aquel que mantiene una cierta regularidad en esta disciplina, pero su práctica es más por obligación que por “amor”. En ocasiones empieza a salir en grupo. Invierten más dinero que los anteriores llegando a los 1.000 – 2.000 euros.

Entusiasta o muy aficionado

El ciclismo es uno de sus deportes favoritos y mantiene una regularidad máxima: “el fin de semana es sagrado”. Rueda en grupo y dispone de bicicletas de un nivel medio o alto. El rango de dinero invertido en la bicicleta de triatlón se encuentra entre los 3.000 hasta los 12.000 euros -incluso más-, dependiendo del presupuesto y de su implicación.

Experto o profesional

Son una minoría, ya que no todo el mundo puede vivir del ciclismo. Suele estar patrocinado por las marcas o por los equipos, por lo que cuenta con los mejores materiales: complementos, accesorios, ropa, nutrición, componentes, etc. Compite con regularidad.

El dinero invertido en la bicicleta de triatlón se encuentra entre los 6.000-12.000 euros o más, teniendo en cuenta que el ciclismo es, en algunos casos, su profesión.

Con esta clasificación puedes hacerte una idea del rango del dinero que deberías gastarte según el grupo en el que te encuentres.

Es cierto que, si eres muy aficionado al ciclismo, la orientación del dinero es muy amplia (3.000 – 12.000), por lo que ahí entra el juego el presupuesto del que dispones.

everesting capacidad anaeróbica en ciclismo pareja
Foto: Strava

Como ya hemos dicho, menos dinero no tiene por qué suponer menos calidad. Puedes optar por una bicicleta más asequible a la que incorporar componentes que completen su funcionalidad. Y ahora te los vamos a explicar.

El cuadro: ¿aluminio o carbono?

Otra de las preguntas que tienes que responder es si quieres un cuadro de aluminio o, por el contrario, de carbono. Esta decisión es fundamental para sacarle el máximo partido a tu nueva adquisición.

Para guiarte en este aspecto, vamos a establecer las diferencias entre uno y otro material.  

Las bicicletas de carbono son más ligeras que las de aluminio, siendo también más caras. Por eso, en cuanto a precio-rendimiento el aluminio puede que ocupe una posición superior.

Esto significa que por un precio bastante menor puedes tener una bicicleta con un par de kilos de más respecto a la de carbono. No obstante, puedes encontrar bicis de aluminio muy por debajo de los 10 kilos.

Sin embargo, analizando otros aspectos, hay que señalar que el carbono cuenta con una mejor absorción de vibraciones. Por su parte, la bicicleta de aluminio puede ser menos cómoda para que aquellos que rueden por carreteras en peor estado.  

La rigidez es un aspecto que, tras el peso, ha ido ganando importancia a la hora de elegir un material u otro. El carbono ofrece reacciones más rápidas, pero con el aluminio la trazada es más completa y lineal. Por eso, debes tener en cuenta tu forma de entrenar: subes y bajas cuestas exprimiendo la bici o subes y desciendes de forma gradual y con precaución

En cuanto a la durabilidad del material, apenas hay diferencia. El carbono ha mejorado esta característica en la que venía ganando el aluminio.

El cambio: ¿electrónico o manual?

El cambio electrónico o manual es otra de las decisiones importantes que hay que tomar, así que vamos a determinar las prestaciones que ofrece cada uno.  

El cambio electrónico tiene una serie de ventajas como, por ejemplo, la mayor precisión, fiabilidad y facilidad, ya que, al contrario del cambio manual, no requiere un exceso de movimiento para cambiar de piñón o, incluso, de plato.

Además, funciona con pulsadores que se pueden colocar en las manetas y manillar.

sram cambio electronico
Foto: SRAM

De la misma manera, el cambio electrónico ofrece facilidades con sus cambios inteligentes y adaptados al tipo de superficie y desnivel del terreno, al igual que permite la conexión con dispositivos de medida como los potenciómetros o cadenciómetros.

Por su parte, el cambio manual carece de estas características. Su trabajo requiere de un mayor esfuerzo del ciclista para conseguir modificar las marchas. Puede resultar un inconveniente, pero en muchos casos supone un extra de trabajo y motivación que fomenta nuestro compromiso con el entrenamiento y con los resultados.

Resumiendo, el cambio manual necesita más implicación en el ejercicio, mientras que el electrónico facilita y suaviza el rodaje.

Las ruedas

El último componente, y no por ello menos importante, al contrario, son las ruedas. Existen tres tipos de ruedas para carretera: perfil alto, medio y bajo. Te explicamos la utilidad de cada una para que puedas hacerte una idea de cuál te conviene más.

Las ruedas de perfil alto

Son aquellas que presentan un perfil igual o superior a 40mm, siendo, así, muy aerodinámicas, por lo que son las más utilizadas en la mayoría de “cabras” o bicicletas de triatlón especialmente en las ruedas delanteras.

Este tipo de ruedas son perfectas para terrenos llanos y para días sin mucho viento, donde se puede rodar cómodamente y a gran velocidad.

Cabe destacar que algunos triatletas deciden montar sus bicicletas para triatlón con rueda lenticular. La rueda lenticular es totalmente compacta, sin radios, y que se utiliza sobre todo en terrenos llanos y sin viento.

Las ruedas de perfil medio

Aquellas que se encuentran entre los 30 y 40 mm de perfil. Son las más polivalentes, ya que constituyen una buena combinación entre las ruedas de perfil más alto y las de perfil bajo.

Mantienen gran parte de los beneficios aerodinámicos de una rueda de perfil alto, y al mismo tiempo tienen características propias de la polivalencia de las ruedas sin perfil.

Las ruedas de perfil bajo

Las de perfil bajo son aquellas que se encuentran por debajo de los 30mm de perfil. Se entienden como las ruedas clásicas. A nivel visual y estético quedan muy lejos de las ruedas de perfil, pero continúan siendo las mejores ruedas para subir puertos y para rutas con desnivel gracias a su ligereza.

Cabe destacar que la mayoría de los triatletas utilizan ruedas convencionales para entrenar. Estas proporcionan más estabilidad, mayor durabilidad y son bastante más económicas.

En este sentido, quizá la mejor opción son las ruedas de perfil medio (entre 30-40mm) para no comprometer el rendimiento deportivo, ni implicarse demasiado en esta decisión.

Conclusión

Como comentábamos al principio, comprar una bicicleta de triatlón no es un acto que se haga muy a menudo por lo que hay que dedicarle tiempo para comparar.

Analiza cada componente, material y sobre todo precio. Puedes consultar a profesionales para que te asesoren, pero recuerda que la decisión final es tuya.

ARTÍCULOS RELACIONADOS