Comprobado: hacer fuerza mejora nuestra memoria ejecutiva cuando somos mayores
Entrenamientos / Comprobado: hacer fuerza mejora nuestra memoria ejecutiva cuando somos mayores

Comprobado: hacer fuerza mejora nuestra memoria ejecutiva cuando somos mayores

La conexión entre la actividad física y la salud cognitiva ha sido objeto de interés en el mundo de la investigación durante años. Y es que, con la edad, nuestras capacidades cognitivas tienden a disminuir, lo que repercute directamente en la memoria y en el rendimiento diario.

Sin embargo, un estudio reciente publicado en la revista Arch Gerontol Geriatr ha demostrado que el entrenamiento de resistencia de alta velocidad (HVRT, por sus siglas en inglés) tiene un efecto positivo significativo en la función ejecutiva de adultos mayores con limitaciones de movilidad.

El estudio en cuestión

Liderado por Natan Feter y su equipo de colaboradores, el estudio analizó los efectos de un régimen de HVRT de 12 semanas en 41 participantes, de los cuales casi la mitad eran mujeres. Estos participantes se dividieron en tres grupos: adultos de mediana edad (40-55 años), adultos mayores (>60 años) y adultos mayores con limitaciones de movilidad.

El HVRT consistió en sesiones supervisadas, dos veces por semana, trabajando al 40-60% de la capacidad máxima de una repetición. Además del impacto en la función ejecutiva, los investigadores también midieron otros parámetros como la fuerza dinámica máxima, la potencia máxima, el grosor del músculo del cuádriceps, la contracción voluntaria isométrica máxima (MVIC) y el rendimiento funcional.

Resultados clave

Al profundizar en los resultados clave del estudio, es crucial comprender que la función ejecutiva abarca una serie de procesos mentales que nos permiten conectar el pasado, el presente y el futuro. Estos procesos son esenciales para realizar tareas diarias, tomar decisiones y planificar. Las deficiencias en la función ejecutiva se asocian con problemas en estas áreas, lo que puede complicar la vida cotidiana de los adultos mayores.

entrenamiento de fuerza envejecimiento
Foto: Canva

Mejora de la función ejecutiva en adultos mayores con limitaciones de movilidad

El estudio mostró que el HVRT tuvo un impacto positivo notable en la función ejecutiva de adultos mayores con limitaciones de movilidad. Este grupo experimentó diferencias marginales ajustadas (AMMD) de 0.21 en las puntuaciones z de función ejecutiva, lo que indica una mejora significativa.

Desde un punto de vista neurobiológico, la actividad física ha demostrado tener múltiples beneficios para el cerebro. Al aumentar el flujo sanguíneo, puede promover la neurogénesis (formación de nuevas neuronas) en el hipocampo. Esta zona es una región cerebral esencial para la memoria y el aprendizaje. Esta neurogénesis puede ser una razón subyacente de la mejora en la función ejecutiva.

Relación entre función ejecutiva y parámetros físicos

Los resultados mostraron que las mejoras en la función ejecutiva estaban estrechamente relacionadas con los aumentos en la fuerza dinámica máxima, potencia máxima, MVIC y el grosor del músculo del cuádriceps. Estas son indicaciones claras de que la fuerza y la salud muscular tienen un papel vital en la salud cognitiva.

  • Fuerza dinámica máxima: Esta es la máxima cantidad de fuerza que se puede aplicar en un movimiento dinámico. Las mejoras en esta área indican un aumento en la capacidad muscular para generar fuerza rápidamente.
  • Potencia máxima: Se refiere a la máxima capacidad de un músculo para producir trabajo en el menor tiempo posible. Una mayor potencia muscular puede reflejar una mejor coordinación y activación neural de las fibras musculares.
  • MVIC: La contracción voluntaria isométrica máxima mide la fuerza máxima que un músculo puede ejercer en una posición fija. Es un indicador del estado y salud del músculo.
  • Grosor del cuádriceps: El aumento del grosor muscular indica hipertrofia o crecimiento muscular, lo que puede reflejar una mejor salud muscular y una mayor capacidad para realizar actividades físicas.

Desde un punto de vista fisiológico, el fortalecimiento muscular y las mejoras en la función muscular pueden aumentar el flujo sanguíneo y, por lo tanto, el aporte de oxígeno y nutrientes esenciales al cerebro. Este mayor aporte puede ser esencial para mejorar la función cognitiva y, en particular, la función ejecutiva.

En perspectiva con otros estudios

Otras investigaciones también han destacado la relación entre la actividad física y la función cognitiva. Por ejemplo, se ha demostrado que el ejercicio aeróbico puede mejorar la memoria, la atención y la capacidad de procesamiento en adultos mayores. Sin embargo, el estudio de Feter y su equipo es especial en su enfoque en el HVRT y su impacto específico en adultos mayores con limitaciones de movilidad.

ARTÍCULOS RELACIONADOS