Dormir poco incrementa nuestras ganas de comer ultraprocesados
Foto: Canva
Salud y Nutrición / Triatlón / Dormir poco incrementa nuestras ganas de comer ultraprocesados

Dormir poco incrementa nuestras ganas de comer ultraprocesados

El sueño y la alimentación, dos de los pilares básicos de nuestro rendimiento deportivo, están estrechamente relacionados. A priori, puede parecer que estos dos factores no tienen nada que ver entre sí, pero se condicionan mutuamente mucho más de lo podáis imaginar.

La evidencia científica en torno a cómo se relación sueño y alimentación es enormemente amplia. Gracias a ella hemos podido entender cómo afecta cada uno de estos componentes del rendimiento al otro y aprender a manejarlos, digamos, de manera más inteligente.

En Planeta Triatlón hemos hablado en abundantes ocasiones sobre los diferentes vínculos entre el descanso y la nutrición.

Sabemos, por ejemplo, que la dieta puede influir de manera directa en la calidad de nuestro descanso; hay alimentos que causan trastornos del sueño, insomnio o digestiones difíciles.

Por otro lado, la ciencia ha demostrado que la falta de sueño nos hace más gordos. Esto se debe, principalmente, a que la privación del descanso nos lleva a tomar malas decisiones para nuestro peso y salud. Por ejemplo, elevando nuestro deseo de comer ultraprocesados.

Dormir poco nos hace comer peor

Las evidencias científicas que relacionan la falta de sueño con la obesidad son incontables. Una de ellas es la publicada por varios investigadores del Instituto de Neurociencia Helen Wills de la Universidad de California (EE.UU).

Esta publicación de 2013 indica que "la evidencia epidemiológica apoya un vínculo entre la pérdida de sueño y la obesidad". Tal y como explican los investigadores, "la privación del sueño disminuye significativamente la actividad en las regiones de evaluación del apetito dentro de la corteza frontal humana y la corteza insular durante las elecciones de deseabilidad de los alimentos, combinada con una amplificación inversa de la actividad dentro de la amígdala".

Estos cambios en la actividad cerebral, detonados por la falta de sueño, se asocian además con un "aumento significativo en el deseo de aumento de peso que promueva alimentos ricos en calorías después de la privación del sueño".

¿Qué quiere decir todo esto? Lo explica de manera muy sencilla Sergio Espinar en su cuenta de Instagram (que os recomendamos seguir). "La privación de sueño influye en la activación de ciertas zonas del cerebro como puede ser el córtex prefrontal, una región encargada de actuar como "juez" frente a algunos impulsos", apunta este nutricionista deportivo.

dormir poco ultraprocesados
Foto: Canva

Es decir, "cuando dormimos poco se produce una menor activación de esta región del cerebro, lo cual hará que demos rienda suelta a impulsos como el deseo de comer ultraprocesados o alimentos sabrosos".

El estudio de Stephanie M. Greer y sus compañeros de California no es el único al respecto. Una publicación de 2014 llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Columbia determinó que "la restricción del sueño aumenta la respuesta neuronal a los alimentos poco saludables en individuos de peso normal".

Esta investigación encontró mayor activación en los centros de recompensa del cerebro en respuesta a alimentos como pizza, donuts o dulces en comparación con otros alimentos saludables como zanahorias, yogur, avena y frutas en personas que experimentaban una restricción de cuatro horas de sueño nocturno durante cinco noches consecutivas.

Este molde de respuestas cerebrales con tendencia a los ultraprocesados desaparecía después de cinco noches de sueño normal.

La falta de sueño también nos lleva a comer más

Una investigación anterior sobre la privación aguda del sueño y la respuesta del cerebro a los estímulos alimenticios proporcionó evidencia de evidencia de que "la pérdida aguda de sueño mejora el procesamiento de estímulos hedónicos en el cerebro que subyace al impulso de consumir alimentos, independientemente de los niveles de glucosa en plasma".

La publicación, realizada por el Departamento de Neurociencia de la Universidad de Uppsala (Suecia), encontró en este mecanismo un contribuyente importante a los "crecientes niveles de obesidad en la sociedad occidental".

horas sueño deportista
Foto: Canva

Otro estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition vinculó "la restricción del sueño y la susceptibilidad a los estímulos alimentarios", además de determinar que "la reducción del sueño puede conducir a una mayor propensión a comer en exceso".

Es por eso que, como apunta Sergio Espinar, los ultraprocesados no son el único problema de la obesidad y el aumento de peso, sino que "esto es solo la punta del iceberg" y "una respuesta superficial a un comportamiento que tiene una raíz mucho más profunda".

Si quieres cuidar tu salud, preocúpate de evitar la falta de sueño, porque no dormir lo suficiente puede aumentar tu peso corporal.

ARTÍCULOS RELACIONADOS