Cómo evitar situaciones de pánico cuando no hemos entrenado lo suficiente
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Cómo evitar situaciones de pánico cuando no hemos entrenado lo suficiente

¿A quién no le ha pasado? Te inscribes con la mayor de las ilusiones a una prueba, la marcas en el calendario, planificas todos los entrenamientos... Y luego vas pasando de cumplir las sesiones tan ricamente. Cuando apenas quedan seis semanas, te das cuenta de que la carrera está ahí, a la vuelta de la esquina, y entras en pánico porque no has entrenado todo lo que deberías. ¿Cómo recuperar el tiempo perdido, cómo terminar, cómo vamos a "disfrutar" durante la prueba?

Conforme se acerca el día de la carrera, lo fácil sería tirar la toalla directamente sin intentar entrenar. Pero el hecho de contar con menos tiempo no quiere decir que no podamos terminar nuestro objetivo, ya sea una media maratón o un maratón entero. Lo único que hay que hacer es reorientar nuestros objetivos y sacarle el mayor partido posible a los días que nos quedan para entrenar de forma eficiente. Aquí van algunos consejos:

Empezar a entrenar

Cuando empieces a entrenar, hay que ser lo más eficiente posible con el tiempo y cuidar mucho el tipo de entrenamiento para evitar lesiones y poder llegar a la prueba en condiciones óptimas. ¿Cuál sería la mejor manera de sacar partido a nuestro tiempo, tratando de ser lo más eficientes posibles? De tres maneras: entrenamientos en cuesta, de los que ya hemos hablando en varias ocasiones, entrenamientos a ritmo alto, y una cominación de fartlek y tirada larga. Si recordáis, en su momento dedicamos un gran artículo al fartlek y cómo puede ayudarnos a mejorar nuestra carrera a pie. Os lo recomendamos.

A partir de la elección de la combinación de sesiones más adecuada, solo queda ser consistente, haciéndonos a la idea de que necesitaremos entre cinco y seis sesiones a la semana, con un buen par de distancia y ritmo. Si no se puede, siempre nos quedará combinar con el resto de disciplinas del triatlón: unas buenas sesiones de natación o de ciclismo que nos sirvan de entrenamiento cruzado. O incluso pasar tiempo encima de la elíptica puede ayudarnos.

Para carreras largas, sería interesante llegar hasta los 13 kilómetros antes de una media y 27 kilómetros antes de un maratón completo. Si estamos hablando de pruebas de triatlón, las transiciones de bici a carrera a pie tendrían que ser de 40+5 para distancia olímpica, o de 70+8 en media. Está claro que si el dorsal que tienes es para un larga distancia y solo faltan seis semanas... Mejor que pienses en qué otra actividad vas a dedicar ese fin de semana de competición.

Actualiza tus objetivos

Está claro que con seis semanas de preparación, no vas a acercarte ni de lejos a los tiempos y ritmos que podrías haber tenido entrenando de manera específica. En vez de culparte, piensa que ahora el objetivo pasa a ser acabar la competición de la mejor manera posible, y durante las semanas previas no intentes hacer todo el entrenamiento que no has hecho en los meses previos.

Piensa, que si te pasas, corres el riesgo de sobreentrenar y terminar sufriendo una desagradable lesión. Eso sí que te dejará fuera de competir por mucho tiempo. Y te frustará más.

Simplemente, haz el ejercicio suficiente para acabar la prueba de la manera más digna posible, y, sobre todo, sentirte orgulloso de cruzar la meta. A partir de ahí, ya llegarán los análisis posteriores, en los que te darás cuenta de que si compras un dorsal, es para sacarle el mayor partido.

 

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