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La ciencia que hay detrás de entrenar en días soleados

Todos sabemos que la temperatura del aire es solo uno de los aspectos que influyen cuando salimos a entrenar fuera, pero no el único ni mucho menos. En invierno, salir sin haber mirado antes el viento esperado puede ser letal, y en verano entrenar con humedad nos puede dejar fuera de combate a la media hora. El efecto de la luz solar directa es un elemento a tener siempre en cuenta. De hecho, unos investigadores japoneses demostraron hace unos años que el equivalente a un día de sol claro y nítido reduce el tiempo de agotamiento a la mitad en comparación con un día nublado, incluso con la temperatura y la humedad constantes. Esto supondría una penalización corriendo de casi 18 segundos por kilómetro en el peor de los casos.

Esa es una de las razones por las que los directores de carreras y fisiólogos no se limitan a mirar un termómetro (ni tampoco el índice de calor, que tiene en cuenta la humedad, pero no la radiación solar o el viento) para prever cómo les irá a los corredores en días calurosos.

Índice WBGT

En su lugar, la escala elegida es la WBGT (wet-bulb globe temperature) o "temperatura de globo y bulbo húmedo", que combina mediciones de tres tipos de termómetro: un bulbo seco ordinario para medir la temperatura del aire, un bulbo húmedo que incorpora los efectos de la humedad y el viento, y un termómetro de globo que mide la radiación solar. El WBGT es simplemente un promedio ponderado de las tres mediciones, basado en un 70% en la lectura del bulbo húmedo, un 20% en el globo y un 10% en el bulbo seco.

Numerosos estudios a lo largo de los años han buscado relación entre el WBGT en las carreras y el número de corredores que colapsan o necesitan atención médica durante la prueba. El resultado es un conjunto de umbrales de seguridad, basados en las directrices del American College of Sports Medicine que guían a corredores y organizadores de carreras:

  • Un WBGT por encima de los 28 grados Celsius (82 Fahrenheit) sugiere que la carrera debe ser cancelada.
  • Un WBGT por encima de los 23 grados Celsius (73 Fahrenheit) exige extrema precaución.
  • Por debajo de los 10 grados Celsius (50 Fahrenheit) presenta un riesgo de hipotermia.

Y así sucesivamente. Esos son los umbrales de seguridad, pero hay un conjunto separado de directrices que indican cuándo nuestro ritmo en carrera se verá afectado, por encima de los 15 grados Celsius para un maratón, por ejemplo.

Temperatura fisiológica equivalente

Aunque estas conclusiones sobre los umbrales establecidos por el índice WBGT están aceptadas y se desarrollaron en 1983, un nuevo estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine argumenta que podemos ajustar más con una escala diferente llamada Temperatura Fisiológica Equivalente o TEP, que predice el riesgo de manera más efectiva, especialmente en días soleados.

La TEP se define como la temperatura que necesitarías en el interior para replicar la sensación que estás experimentando en el exterior. Si estás en el exterior en la sombra en un día de verano cuando la temperatura es de 30 grados, el viento es de 1 metro por segundo, y la presión de vapor es de 21 mbar (en este caso, eso significa que la humedad relativa es del 50 por ciento), tu cuerpo experimentará el mismo flujo de calor como si estuvieras dentro en una habitación a 29 grados. Eso significa que el PET en la sombra en ese día de verano es de 29 grados. Pero si sales de la sombra a la luz del sol, el PET aumenta a 42 grados. La radiación solar, como verás, importa y mucho.

Mientras que el WBGT simplemente implica la medición de la temperatura con unos pocos termómetros diferentes, el cálculo de la PET es mucho más complicado porque intenta modelar cómo responde realmente el cuerpo a la temperatura, la humedad, la luz solar, el viento, etc. Esto se consigue a través de una ecuación de equilibrio de calor que incluye la tasa metabólica, el calor generado por el movimiento, el calor perdido durante la respiración, la evaporación del sudor, el calor que entra y sale del cuerpo por radiación y convección, y así sucesivamente. Un cálculo que necesita de un ordenador para procesar todos los datos y calcular el PET para un conjunto dado de parámetros.

Un ejemplo práctico

Un equipo de investigación de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, analizó los datos de la media maratón de Gotemburgo desde 2010 a 2017, con más de 60.000 corredores al año. Se celebra a mediados de mayo, lo que significa que las temperaturas pueden oscilar entre los 10 grados hasta los 26 grados. Utilizando el WBGT y el PET, intentan predecir el número de colapsos de corredores y llamadas a la ambulancia. El PET se impone, prediciendo el 71% de la variación en el número de colapsos de un año a otro y el 72% de la variación en el número corredores que necesitaron ser trasladados en ambulancia. Conclusión: si conoces el PET antes de una carrera, ya tienes una idea bastante ajustada y real de cuánta gente necesitará ayuda médica ese año y podrás dimensionarlo. En comparación, el WBGT sólo capta 56 de la variación en cada caso, por lo que con el tiempo que llevamos de estudio concluimos que, a priori, es mucho más fiable el PET.

Los resultados están fuertemente influenciados por un par de años calurosos y soleados en 2010 y 2013. En ambos casos, el WBGT estaba a unos 26 grados, justo por debajo del umbral de cancelación. El PET, en cambio, dio una advertencia más urgente con temperaturas alrededor de 37 grados, recogiendo los riesgos de la radiación solar de manera más efectiva. Por supuesto, con sólo ocho años de puntos de datos, debemos ser cautelosos al concluir que el PET funciona mejor en todos los casos. Como los propios investigadores señalan, tendrá que ser probado para muchas otras muestras y conjuntos de datos antes de que se pueda llegar a cualquier conclusión.

Fuente: Outside

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