¿Cuáles son las diferencias entre entrenarte y que te entrenen?
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¿Cuáles son las diferencias entre entrenarte y que te entrenen?

Vivimos en un mundo cada vez más conectado, donde cada vez más población tiene un teléfono móvil inteligente o un ordenador con acceso a Internet. Esto ha hecho posible un fenómeno que conocemos como la "democratización de la información", gracias al cual ideas, opiniones, saber y educación son cada vez más accesibles desde cualquier lugar, a cualquier hora y para todo el mundo. 

En el mundo del deporte, esa democratización ha impactado, en parte, de manera positiva consiguiendo que atletas aficionados cada día tengan conocimientos más amplios sobre nutrición, fisiología, entrenamiento y todos los aspectos que rodean al deporte.

Es por ello que hoy día son habituales los deportistas que deciden seguir sus propias "normas" y su propio camino en cuanto a planificación deportiva respecta. Bien por su incapacidad de compromiso, por un cuestión económica o simplemente por una cuestión de gusto personal, entre otros motivos, pero hay atletas que prefieren no contratar a un entrenador y ejercer ellos mismos ese papel.

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Algunos deportistas se declaran fans del autoconocimiento: ese proceso de ensayo-error en el que el propio atleta se va descubriendo a sí mismo. La mayor parte de la información y técnicas están a golpe de clic e incluso puedes adquirir la última tecnología, así que nada te impide hacerlo por ti mismo.

Además, el autoentrenamiento tiene otros diferentes beneficios asociados: como una compresión más profunda (aprendes por ti mismo), siempre estás disponible para ti, nadie te va a exigir nada y no requiere un pago mensual.

Sin embargo, la información y la tecnología también precisan de cierta inversión -no sólo económica, sino también de tiempo-. Por no hablar de la dedicación posterior que precisa idear y desarrollar una planificación. En el autoentrenamiento, eres tú quien da forma y controla el proceso complejo que te ha de llevar -o no- a alcanzar tus metas.

Es aquí donde surge el dilema entre entrenarte y que te entrenen. ¿Qué es mejor? ¿Qué me conviene más?

Entrenarte o que te entrenen: ¿qué dice la ciencia?

En 2016, un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Salzburgo comparó la eficacia del entrenamiento individual, el autoentrenamiento y el entrenamiento grupal.

Partiendo desde una base en la que pocos estudios empíricos han utilizado un diseño controlado aleatorio para evaluar el impacto del coaching, y son aún menos los que han comparado el coaching con otras intervenciones, este trabajo tuvo como objeto investigar la eficacia relativa del coaching como intervención para reducir la procrastinación.

Para ello, Losch et al llevaron a cabo estudio controlado aleatorio en el que 84 participantes fueron asignados a uno de estos cuatro grupos:

  • Coaching individual 1:1
  • Autocoaching
  • Coaching/entrenamiento en grupo
  • Grupo de control

Los grupos de entrenamiento individual, autoentrenamiento y entrenamiento grupal llevaron a cabo tres sesiones de aproximadamente 2 horas cada una con 10 días entre ellas, tras las que, inmediatamente después de la intervención, se evaluó la eficacia.

Los resultados del estudio se dividieron en consecución de objetivos, reducción de la procrastinación, mejora de la satisfacción y abandono.

Lograr de metas

El coaching individual fue la intervención más eficaz para facilitar la consecución de objetivos de los participantes. Los resultados mostraron que el progreso en la consecución de objetivos fue significativamente mayor para la condición de coaching individual, en comparación con el grupo de control. Por su parte, el autocoaching y el entrenamiento en grupo no mostraron diferencias significativas respecto al grupo de control.

Reducción de la procrastinación

Los participantes de los grupos de coaching individual y entrenamiento en grupo mostraron una procrastinación mucho menor en comparación con los del grupo de control. Por su parte, el coaching individual no mostró diferencias significativas del entrenamiento en grupo en la reducción de la procrastinación.

Dan Lorang
Foto: Instagram / Dan Lorang / @tino_pohlmann_photography

Maximizar la satisfacción

Aunque con una diferencia marginal respecto al entrenamiento en grupo, el grado de satisfacción fue mayor en el coaching individual. Los niveles de satisfacción de los participantes fueron más altos que los del grupo de control en el resto de condiciones (coaching individual, entrenamiento en grupo y autocoaching).

Finalización y participación

En última instancia, en lo respectivo a la participación, muy pocas personas abandonan el coaching individual (15%), mientras que la mayoría abandona el autocoaching (61%). El abandono en entrenamiento grupales (39%) y en el grupo de control (30% de abandonos) se sitúa en el medio.

En términos de finalización de la formación, el coaching individual es mucho mejor y el autocoaching es peor, con el coaching de grupo en el medio

Ponerte en manos de un entrenador ofrece mayores garantías

El coaching se entiende como una relación de ayuda colaborativa, donde entrenador y deportista se involucran en un proceso sistemático que establece metas y desarrolla soluciones con el objetivo de facilitar el logro de esos objetivos y el crecimiento personal del deportista.

En este sentido, la responsabilidad del deportista es ejecutar las acciones para alcanzar las metas definidas, mientras que el entrenador mantiene al atleta en el camino adecuado en medio de un complejo proceso estableciendo un plan de acción regular.

Como hemos visto en el estudio anterior, el entrenamiento de uno a uno parece funcionar mejor que otras estrategias a la hora de alcanzar las metas, reducir la procrastinación o lograr consistencia.

Sin embargo, no todos los entrenadores funcionan de igual modo. Es por ello que encontramos personalidades (o estilos) diferentes. Generalmente, un estilo de liderazgo democrático, en el que el entrenador toma un papel activo en el proceso de toma de decisiones pero involucra a otros, es más eficaz que un estilo autocrático (tomas todas las decisiones por sí mismos) o de laissez-faire (tienen muy poca participación en la toma de decisiones).

La clave es que la relación con tu entrenador no se convierta en una lucha o enfrentamiento, sino una colaboración mutua. El papel del entrenador va mucho más allá de diseñar y establecer un simple plan de entrenamiento automatizada: debe conocerte para saber cuándo puede presionarte y cuándo es momento de dejarte descansar.

La ciencia ha demostrado que el entrenamiento individual funciona en casi todos los niveles, aunque el entrenamiento en grupo y el autoentrenamiento también han demostrado buenos resultados en algunas áreas. Ahora que sabes esto, sólo te queda decidir cuánto estás dispuesto a invertir para lograr tus metas deportivas.

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