10 razones por las que siempre tienes fatiga
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10 razones por las que siempre tienes fatiga

La fatiga es un síntoma muy común tanto en jóvenes como en adultos que en la mayoría de los casos suele darse debido a nuestro estilo de vida. Si además hacemos deporte de resistencia de manera recurrente, esta sensación de cansancio generalizado se maximiza.

Si bien es cierto que diferentes enfermedades y afecciones como la deficiencia de hierro, la anemia o el insomnio provocan un evidente cansancio en nuestro cuerpo estas no son las principales razones por las que lo sufrimos.

Afortunadamente, la solución para paliar estos síntomas es, de manera aparente, sencilla.

Basta con identificar cuales son los hábitos en nuestro día a día que nos hacen estar cansados y cambiarlos con el objetivo de sentirnos más fortalecidos y de rendir mucho mejor.

Razones por las que te encuentras fatigado

Está comprobado que las razones principales por las que podemos sentirnos fatigados son el hecho de llevar una mala alimentación, no descansar lo suficiente y, aunque no lo creas, no hacer ejercicio.

Para comprenderlo mejor, vamos a desarrollar los diez motivos más habituales y que seguramente algunos de ellos los hayas vivido en tus propias carnes.

No dormir lo suficiente

Como hemos dicho el insomnio y la falta de descanso es una de las razones principales por las que nos sentimos continuamente cansados y no rendimos al 100%.

Además, hay que tener en cuenta que tener una buena calidad de sueño es vital para nuestro estado de ánimo, nuestra memoria y comportamiento.

cansancio
Foto: Barter Photography

Según los expertos en salud, lo recomendable es dormir una media de ocho horas diarias. Eso sí, se consciente de que no solo importa las horas que duermas sino también la calidad de esas horas.

Si durante esas ocho horas estás despertándote cada poco tiempo o no consigues tener un sueño profundo el descanso no será igual de efectivo.

Consumir demasiados carbohidratos refinados

Los carbohidratos refinados se digieren a una gran velocidad y por tanto el nivel de azúcar en sangre aumenta muy rápido y desciende al poco tiempo, lo que afecta gravemente a nuestra salud.

Debido a ese descenso, el síntoma de fatiga es evidente y la forma más rápida de sentirnos activos es volver a consumir estos carbohidratos haciendo que sea un círculo vicioso.

Las mermeladas de frutas, refrescos, zumos azucarados o el pan blanco son alimentos que en ocasiones se consumen en exceso y provocan ese síntoma de continúo cansancio.

Vivir un estilo de vida sedentario

La inactividad, aunque no lo creas, es una de las principales causas por las que surge la fatiga.

De hecho, el sedentarismo puede considerarse incluso una enfermedad ya que presenta síntomas, signos y causas tales como cansancio, dolores en los músculos y huesos e insomnio.

Sin embargo, es un problema de sencilla solución. Simplemente intenta mover a tu cuerpo incluso cuando estés en tu casa.

Procura subir las escaleras en vez de utilizar el ascensor, camina para ir a tus lugares habituales en vez de usar el coche e intenta hacer ejercicios para activar tu cuerpo, aunque sean muy breves.

En resumen, el objetivo es que tu cuerpo esté en movimiento de una forma mucho más continúa.

No comer suficientes calorías

Las colarías son esenciales para que nuestro cuerpo esté activo y rinda a buen nivel durante todo el día.

De lo contrario, no solo te será difícil hacer deporte a un buen nivel, sino que llevar un estilo de vida sin estar cansado te será prácticamente imposible.

Por ello, es importante tener una dieta equilibrada y dar importancia a los desayunos ya que es la primera comida del día y la que nos va a activar para comenzar a rendir.

Mucha gente comete el error de empezar el día en ayunas algo que puede provocar un evidente cansancio en tu cuerpo.

La mantequilla, el aceite, el pan tostado, el bacon, los cereales o los batidos de fruta, son una buena fuente de calorías para comenzar el día activos y con la energía suficiente.

Dormir en el momento equivocado

Diferentes investigaciones han comprobado que cuando nuestro patrón de sueño no está sincronizado con nuestro ritmo circadiano se puede desarrollar fatiga crónica.

Esto se produce sobre todo en aquellas personas que trabajan por la noche como puede ser el caso de los vigilantes de seguridad o los médicos.

Siempre que sea posible es conveniente dormir por la noche. En caso de que tu trabajo no te lo permita, intenta que al dormir durante el día lo hagas en lugares donde no entre luz y la oscuridad sea total como si estuvieses durmiendo por la noche.

Mala hidratación

La deshidratación ocurre cuando no bebe suficiente líquido para reemplazar el agua perdida en la orina, las heces, el sudor y el aliento.

Hay que tener en cuenta que para mantener un buen nivel de energía es importante mantenerse bien hidratado.

Varios estudios han demostrado que incluso una deshidratación leve puede producir cansancio, mareos y pérdida de concentración.

Lo recomendable para adultos es beber unos 35 ml de agua al día por kilo de peso según indica el organismo científico de la OMS.

Evita pues las bebidas azucaradas y el alcohol e intenta hidratarte principalmente de agua y bebida isotónica.

Nivel alto de estrés

Es normal tener en momento puntuales de nuestra vida estrés ya sea por el trabajo, por los estudios o por llevar un ritmo de vida demasiado activo.

Sin embargo, cuando sufrimos estrés crónico este afecta de manera notoria a nuestros niveles de energía lo que se traduce en un aumento de cansancio y fatiga.

Puede darse el caso de que tu situación laboral o académica no te permita bajar el nivel de estrés. Sin embargo, lo que si puedes hacer es controlarlo.

Hacer ejercicios como el yoga, pilates, taichi y la realización de diferentes técnicas de respiración van a ayudarte a saber llevar mucho mejor el estrés y por tanto a no estar tan agotado.

Abuso de la cafeína

La cafeína viene bien para despertarnos y activarnos. Por ello es habitual tomar una o dos tazas de café al desayunar y durante el trabajo.

Sin embargo, la cafeína puede ser una adicción peligrosa. No es raro que las personas se vuelvan completamente dependientes de la cafeína haciendo que se abuse de ella y nos cueste descansar y dormir todo lo que necesitamos.

A esto hay que sumarle que, si dependemos de ella, no podemos mantener nuestro ritmo de vida cuando no estamos bajo sus efectos.

Ingerir diferentes fármacos

Ojo, no estamos diciendo que los medicamentos sean malos ni muchos menos. Sin embargo, hay ciertos medicamentos que tienen como efectos secundarios la aparición de fatiga.

Suele ser el caso de los sedantes o los antidepresivos. Por lo tanto, si te sientes cansado no te preocupes ya que en cuanto finalices tu tratamiento con estos medicamentos volverás a recuperar tus niveles de energía.

Sensibilidad a diferentes alimentos

No resulta extraño que mucha gente sea intolerante a ciertos alimentos tales como la leche, los huevos o el gluten que se encuentra en alimentos como el pan o la pasta.

Este tipo de intolerancia suele provocar principalmente problemas digestivos, pero también la aparición de fatiga.

Ten en cuenta que la mayoría de estos alimentos tienen proteínas e hidratos de carbono, elementos esenciales para sentirnos con energía.

Por ello, si tienes intolerancia o alergia a estos alimentos, procura consultar a un dietista y a un médico para que te recomienden otros alimentos que sustituyan a estos.

Conclusiones

Como puedes ver, existen múltiples razones por las cuales podemos sentirnos constantemente cansados.

Sin embargo, todos ellos tienen una fácil solución. Procura en especial descansar correctamente y mantener una dieta equilibrada.

En caso de que no consigas acabar con tus problemas de fatiga a pesar de solucionar los diferentes problemas que hemos planteado, procura consultar a tu médico.

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