Fructosa y rendimiento deportivo
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Fructosa y rendimiento deportivo

La relación entre la fructosa y el rendimiento deportivo ha sido un tema de constante debate en la comunidad de triatlón. Aitor Viribay, experto en Nutrición Deportiva y Fisiología del Ejercicio y miembro del equipo de trabajo de INEOS Grenadiers, recientemente ha hablado sobre esto en una de sus intervenciones en redes.

"Si te pido que escribas en orden de prioridad las palabras Glucosa y Fructosa", señaló Aitor, "seguramente la glucosa primera y la fructosa segunda. Pero, es un tema que vale la pena profundizar más".

La glucosa: combustible principal

Todo atleta, independientemente del nivel en el que compita, necesita combustible para moverse, y la glucosa juega un papel protagónico en este proceso. Según las palabras de Aitor Viribay, "la glucosa entra en el músculo mediante el transportador Glut4".

Es importante entender que no se trata simplemente de un azúcar que circula en nuestro cuerpo. La glucosa es esencial para alimentar nuestros músculos, especialmente durante actividades de alta intensidad como el triatlón.

El transportador Glut4 es clave en este proceso. Funciona como una especie de puerta que permite la entrada de glucosa en las células musculares. Esta 'puerta' es especialmente activa en respuesta a la insulina y a la contracción muscular, lo que implica que durante el ejercicio, hay una demanda elevada de glucosa para abastecer al músculo en acción.

Viribay, en su hilo, destaca que el Glut4 "determina el rendimiento" porque asegura que la fuente principal de energía llegue a los músculos. Durante cualquier competición de resistencia, mantener niveles adecuados de glucosa es esencial para asegurar un desempeño óptimo, evitar la fatiga prematura y lograr los objetivos propuestos.

No obstante, es vital señalar que la simple ingesta de glucosa no garantiza un rendimiento óptimo. Es necesario un equilibrio y una correcta planificación nutricional que permita, no sólo la adecuada disponibilidad de glucosa durante el esfuerzo, sino también una rápida recuperación post competición.

raciones diarias de fruta y verdura
Foto: Envato Elements

Fructosa: más allá del azúcar simple

Si bien la glucosa podría llevarse la fama como principal fuente de energía en el rendimiento deportivo, no podemos ignorar la fructosa. Este carbohidrato tiene características y funciones particulares que merecen ser detalladas para comprender su papel en el metabolismo del atleta.

Aitor Viribay nos da pistas sobre la relevancia de la fructosa: "La fructosa entra en el músculo mediante el Glut5". A diferencia de la glucosa, el Glut5 no se ve influenciado directamente por el ejercicio. Esto significa que la cantidad de fructosa que penetra en el músculo es menor en comparación con la glucosa. El experto cita motivos que sustentan esta afirmación: "El Glut5 se expresa 8 veces menos que el Glut4", y solo alrededor del "15% de la fructosa ingerida se transporta a tejidos periféricos".

¿Por qué consumir fructosa?

Pero, ¿por qué un atleta debería preocuparse por la fructosa si su participación en la energía muscular es limitada? La respuesta está en las indirectas de la fructosa. Según Aitor, su metabolismo es singular, empezando por su absorción en el intestino y siguiendo por su procesamiento en tejidos esplácnicos y periféricos.

La clave está en su singular proceso metabólico. Aitor lo explica: "Su metabolismo es diferente al de la glucosa. Empezando por el intestino (se absorbe mediante el Glut5 apical y el Glut2 basal) y siguiendo por su metabolización en tejidos esplácnicos y periféricos".

Específicamente, en el hígado, la fructosa tiene un papel crucial. Una vez en este órgano, puede ser metabolizada en varios productos con diferentes destinos en el cuerpo, incluida la reconversión en glucosa y lactato.

Post ejercicio, la fructosa ayuda en la resíntesis de glucógeno hepático, esencial para la recuperación.

Un estudio publicado en Journal of Applied Physiology por Jentjens RL, Moseley L, Waring RH, Harding LK y Jeukendrup AE confirma que la combinación de glucosa y fructosa puede incrementar la oxidación de carbohidratos durante el ejercicio, optimizando así el rendimiento.

Además, después del ejercicio, cuando el cuerpo comienza su proceso de recuperación, la fructosa juega otro papel crucial: "Durante la recuperación, por ejemplo, esta demanda baja (aunque el flujo al músculo sigue siendo elevado) y la fructosa se reconvierte principalmente en glucosa para resintetizar glucógeno hepático", explica el autor

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