Gene Dykes bate a sus 70 años el récord del mundo en maratón de Ed Whitlock con 2h54:23
Es, sin duda, la noticia del día y se veía venir desde hace unos meses. Gene Dykes ha batido el pasado sábado a sus 70 años el récord del mundo de maratón en su categoría de edad y lo ha hecho con un tiempo de 2h54:23. Este nuevo registro supone rebajar la plusmarca anterior de Ed Whitlock en 25 segundos.
Fue durante la celebración del maratón de Jacksonville en Florida, Estados Unidos. Tras haberlo intentado en dos ocasiones durante 2018, algo nos decía que lo tenía muy cerca y que solo era cuestión de tiempo. Aunque cuando uno cumple 70 años, está claro que el tiempo no juega a tu favor. No fue posible en Rotterdam, donde terminó en 2h57:43 y tampoco lo consiguió en Toronto, con 2h55:18, pero a la tercera va la vencida y por fin lo ha conseguido. Hizo una carrera para enmarcar, pasando la media en 1:26:56 y corriendo a una media de 4’07″/km con 70 años. Sus tiempos de pase fueron:
- 5km 20:25
- 10km 41:09
- Media: 1:26:56
- Meta: 2:54:23
«A dos millas de distancia, empecé a tener pequeños calambres, no muy fuertes, pero empecé a pasarlo mal. Luego, cuando me quedaban apenas 400 metros para llegar tuve un calambre muy fuerte, tuve que pararme y esperar a que desapareciera. No podía ni caminar», dijo Dykes.
A new marathon world record was set today…by my 70 year old dad, Gene Dykes 🏆 It’s his 3rd time this year running a sub-3 hour marathon & 3rd times a charm because his race today of 2:54:23 was fast enough to break the last record set in 2003 by Ed Whitlock! pic.twitter.com/I2q0fg2WRs
— Hilary Shirazi (@HilaryShirazi) December 15, 2018
Una verdadera gesta histórica para este corredor que empezó a correr maratones tarde, a la edad de 58 años y que este sábado ha conseguido un crono accesible a muy pocos humanos de su edad. Recordar que solo dos personas en el mundo han conseguido bajar de las 3 horas en maratón, el difunto Ed Whitlock y Gene Dykes.
Empezó a correr maratones a los 58 años
Dykes empezó a correr maratones cuando tenía 58 años, y sólo empezó a batir récords el año pasado, pero batió siete récords en su categoría de edad en pista en el USATF: estableció récords de 15K, 10K, 10 millas, 20K, 25K, 30K, 20 millas. También el año pasado, fue una de las 13 personas que corrieron la “triple corona” de 200 millas de ultramaratones por pista, compuesta por el Bigfoot 200, el Tahoe 200 y el Moab 240. Y se convirtió así en el finisher de mayor edad de todos los participantes.
Este año lleva acumulados 10 campeonatos nacionales (EE.UU.), siete récords en su categoría de edad del USATF, y tres fuera, incluyendo la victoria en Toronto, y un 3:16 en Boston, su tercera victoria consecutiva en un grupo de edad y un nuevo récord en la categoría de 70+ en un día en el que la climatología no ayudó precisamente.
Conoció a Ed por primera vez hace cinco años en el maratón de Toronto, conversando con él durante uno o dos minutos. Whitlock dijo durante una mesa redonda ese año que el récord del que estaba más orgulloso era el maratón que corrió a los 73 años. “Hace cinco años no era un buen corredor”, nos dijo Dykes. “Él no tenía ni idea de que yo intentaría batir su récord, ni tampoco lo sabía yo, pero para mí sigue siendo alucinante que lo haya podido intentar cinco años después. Ése es el valor de un buen entrenador”.
Dykes se refiere a Goldthorp, a quien contrató justo después de un maratón donde esperaba batir su mejor marca personal de 3:16. Corrió en 3:29. “Me fastidió contratar a alguien que me dijera cómo correr”, dice Dykes. “Pero le contraté. Tenía la maratón de Boston en cinco meses, y dije: ‘A ver qué puedes hacer’.”
El valor de un buen entrenador
Antes de contratar a Goldthorp como entrenador, Dykes solía correr mucha distancia y lento. “Siempre me sentía como si estuviera viejo, me dolían los músculos y debía descansar”, dice, y añade que sólo entrenaba tres o cuatro días por semana en ese momento. Goldthorp empezó a ponerle planes de entrenamiento de cinco o seis días a la semana, haciendo entrenamientos duros cuando todavía estaba tocado del día anterior. El aumento de la intensidad y una mezcla de ejercicios es lo que le ayudó. “Eso es la mitad”, dice Dykes. “La otra mitad es que, aunque nunca pensé que podría acabar estos entrenamientos, preferiría morir antes que decirle a Goldthorp que no podía con el plan que me había puesto”. Todo esto terminó con un 3:09 y en lo más alto del podio en Boston.
Dikes es un hombre muy duro, se recupera rápidamente y rara vez se lesiona. Le encanta correr ultramaratones y maratones. “Los ultras me dan una base enorme”, dice Dykes, que luego convierte en velocidad en las siete semanas previas a una gran carrera. Llevaban todo el año con el objetivo de conseguir el récord del mundo de su categoría y, por fin, lo han conseguido. ¡¡Enhorabuena!!