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Las 5 principales diferencias entre una bicicleta de gravel y una de ciclocross

En las últimas temporadas el gravel se ha puesto de moda: se las hemos visto a PROs de primera línea -Lionel Sanders o Jan Frodeno, por ejemplo-, para entrenamientos en los que el mayor objetivo es divertirse y acumular kilómetros.

Ahora, una vez que ha pasado la pandemia del coronavirus, también se las hemos visto a ciclistas profesionales, que buscan recuperar la técnica perdida en horas y horas de rodillo.

No obstante este crecimiento, aún surgen dudas sobre qué es exactamente una bicicleta de gravel, y cuáles son sus diferencias con las bicicletas que, hasta hoy, se entendían para todos los terrenos, las de ciclocross.

¿En qué se diferencian?

El resumen básico, sin entrar en detalles, es que una bicicleta de ciclocross es para ir rápido, mientras que una de gravel es "para disfrutar". De ahí que las primeras se utilicen en competición, y las segundas se vean más en pinares, sendas y caminos.

No obstante, la geometría y estructura también tiene diferencias reseñables, y vamos a analizarlas una por una:

La geometría

Si pensamos en una bicicleta de ciclocross, está pensada para una variedad de terrenos mucho más amplia: barro, arena, rocas e incluso nieve. Además, como vemos en competición, en muchas ocasiones los ciclistas se han de bajar de la bicicleta para afrontar segmentos de gran desnivel o saltar los badenes artificiales.

Esto supone, a efectos de geometría, que el pedalier tiene que estar más alto que en una bicicleta de gravel o incluso una de carretera.

Además, las vainas serán más cortas, y la tija más baja, lo que permitirá un pedaleo más agresivo y un manejo más ágil que en una bicicleta de gravel.

Esto, si recordáis, lo explicó JuanP Vázquez en un vídeo muy completo sobre geometrías:

Sin embargo, una bicicleta de gravel es "más relajada". No va a haber curvas bruscas, ni aceleraciones rápidas. Ni es necesario bajar cada cierto tiempo de la bicicleta.

De ahí que estos modelos de gravel sean más estables, con una distancia entre ejes mayor, con vainas más largas y una menor altura del pedalier.

Además, la altura de la tija será superior.

Soluciones de almacenamiento

En condiciones normales, una bicicleta de ciclocross se va a utilizar para un esfuerzo intenso de entre media hora y hora y media.

A priori no es necesario que el deportista lleve más que un par de geles, sin tener que estar preocupado por kit de reparación, otros productos nutricionales o más hidratación de la necesaria.

Es decir, buscando un cuadro más ligero, las bicicletas de ciclocross no cuentan con soluciones de almacenamiento.

Sin embargo, una de gravel sí permitirá almacenar nutrición, hidratación, herramientas y demás enseres habituales, porque la idea es estar varias horas sobre la bicicleta.

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Foto: Dan Krauss // Red Bull Content Pool

Desarrollos

Tal como hemos comentado con la geometría, una bicicleta de ciclocross está ideada para esfuerzos cortos e intensos, de ahí que los desarrollos van a tener una menor variedad que en las de gravel.

En una de ciclocross es habitual ver un 46/36 con un 11/36, mientras que en una de gravel es más que posible que te encuentres con una solución monoplato (de 38 a 42 dientes), con un cassete 11/42.

Esto es así porque en el gravel es posible que vayamos por tierra compacta, arena suelta o caminos de piedras y durante recorridos más largos.

Tener desarrollos más amplios nos permite una mayor variedad de opciones a lo largo de varias horas.

Las ruedas

En las bicicletas de ciclocross nos vamos a encontrar, de manera más habitual, ruedas de 700c, muy similares a las que se pueden encontrar en carretera.

En cuanto al ancho, la UCI aprobó que no sea superior a 33 milímetros (esto puede variar para carreras que no se guién por la normativa internacional).

Por su parte, las de gravel, que cuentan también con 700c, pueden irse incluso hasta 42mm. Incluso hay modelos de 650 que brindan una mayor tracción (mejores en terrenos embarrados o de mucha piedra).

La rigidez

Pensemos en una carrera de ciclocross: además de la citada intensidad en un corto periodo de tiempo, nos vamos a encontrar curvas pronunciadas a las que siguen aceleraciones fuertes, y esto durante varias vueltas.

Esto supone que las bicicletas de ciclocross requieran de cuadros más rígidos que aprovechen toda la potencia de pedaleo sin dejar vatios por el camino.

Mientras tanto, una bicicleta de gravel está más orientada a la comodidad, lo que supone cuadros más flexibles que minimicen los efectos de las vibraciones y las diferencias del terreno.

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