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14 de septiembre de 2026

Actualidad

Kyle Pease, con parálisis cerebral, y su hermano Brent hacen historia en Kona

Brent y Kyle Pease
Foto: Twitter //Walking with KPeasey

El segmento bici era lo que realmente preocupaba a los hermanos Brent y Kyle Pease el pasado domingo en Kona. La natación no era problema para alguien que nada mucho más rápido que la mayoría de los grupos de edad y algún que otro profesional. Y correr un maratón tampoco había sido nunca un problema para ellos. Pero la bici era lo que preocupaba y, sobre todo, poder llegar antes del corte, algo que solo la pareja formada por Rick y Dick Hoyt habían conseguido antes en una prueba de Ironman.

La historia de Kyle y Brent Pease

Kyle nació con parálisis cerebral, una enfermedad que se puede manifestar de varias formas. En el caso de Kyle se traducía en tener que usar una silla de ruedas y algunas dificultades en el habla. Pero ahí terminaba la discapacidad de Kyle. Tiene un trabajo y tiene su propia casa. Y, gracias en parte a su hermano mayor, ha sido con Kona cuatro veces finishers de Ironman. La bici  ha sido siempre el sector más difícil de la carrera para los hermanos Pease, pero este fin de semana han contado con un arma especial: una maravilla de la ingeniería a la que llamaron «Kona 1”.

Brent y Kyle Pease
Foto: Facebook //Walking with KPeasey

Brent hizo su primer Ironman en Louisville en 2010, y ver a su hermano acabar fue uno de los momentos más importantes para su hermano Kyle. Terminar un Ironman era algo que nunca se le había pasado por la cabeza, no conocían en ese momento la historia del team Hoyt y se habían convertido sin saberlo en la segunda familia en demostrar que la parálisis cerebral no es excusa para terminar un Ironman.

El peso de la bici es lo que dificultaba mucho que esta pareja de hermano pudieran terminar a tiempo los 180 kms de bici. Tras muchos retoques y estudios para conseguir aligerar la bici para competir, se consiguió. Kona 1 es la tercera generación de prototipo y una verdadera obra maestra por parte de su creador, Curtis. Una bici mucho más ligera que la primera versión y mucho más aerodinámica. «Es una posición muy incómoda para mí», dice Kyle. «Pero eso es lo que me encanta de Ironman. A veces vas a estar incómodo, y va a haber momentos de mucha duda. Pero eso es lo que te hace más fuerte. Y como Brent y yo somos un equipo, podemos motivarnos mutuamente.”

Los dos hermanos consiguieron el sueño de ser finishers en Kona en 14 horas y 29 minutos. Para ello Brent tuvo que nadar durante 1:07:33 con un arnés en su cintura tirando de un kayak donde estaba su hermano Kyle. La bici con la nueva montura la terminaron en 8:22:03 y la carrera a pie en la que Brent empujó la silla de ruedas de Kyle en 4:45:54. Emoción en estado puro es ver entrar en meta a esta pareja de hermanos:

El pasado mes de junio la pareja de hermanos terminaba el Ironman 70.3 de Raleigh, y al llegar a meta se encontraron con una sorpresa en nombre de Ironman y su 40 aniversario: una invitación para competir en Kona 2018. Ha sido su cuarto Ironman después de terminar Wisconsin  (2013), Florida (2014), Boulder (2017) y Hawaii el pasado domingo. Lo que el ser humano es capaz de hacer por otras personas es increíble, y este deporte lo es más. ¡¡Enhorabuena!!

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