¿Cuál es el índice de masa corporal ideal para los ciclistas?
El índice de masa corporal (IMC) es uno de los indicadores más comúnmente utilizados para valorar si nuestro peso es adecuado o no. Pero la pregunta es, ¿vale igualmente cuando hablamos de ciclistas? Veamos primero qué es esto del IMC.
La talla y el peso permiten conocer el IMC (Índice de Masa Corporal), que nos dirá si estamos dentro de los parámetros de un peso normal, si tenemos sobrepeso u obesidad. El índice de masa corporal se calcula dividiendo el peso entre la altura al cuadrado.
Por ejemplo, si tu peso fuera de 65 kgs y mides 1,70m de alto, tu IMC sería:
65 / (1,70 x 1,70) = 22,49
Un resultado de IMC para hombres y mujeres adultos por debajo de 18 se considera bajo peso, entre 18-25 de normopeso, de 25 a 30 sobrepeso y por encima de 30 hablamos de obesidad.
¿Qué se puede considerar como IMC saludable para un ciclista?
Ciclista Altura(cm) Peso(kg) IMC
Nairo Quintana 167 59 21,2
Chris Froome 186 69 19,9
Robert Förstemann 174 90 29,7
Conor Dunne 204 88 21,1
Hemos analizado los datos de cuatro ciclistas más que conocidos para todos nosotros y vemos que todos se encuentran en el rango saludable de normopeso. Sin embargo, aplicando el mismo criterio al ciclista alemán Robert Förstemann, conocido por su potente y llamativa musculatura exigida en pruebas de velocidad de ciclismo de pista, podríamos decir que se encuentra en la franja alta del sobrepeso. Mientras que Chris Froome está falto de kilos y casi en bajo peso. Connor Dunne es un ciclista que mide 2,04m, mientras que Nairo Quintana es un ciclista de 1,67m. Curiosamente ambos tienen prácticamente el mismo IMC.

El índice de masa corporal es una herramienta utilizada por muchos profesionales de la salud y como tal, es una herramienta muy útil. Pero no hay que ceñirse solo a ella. Fue creado por un estadístico belga en 1832 para examinar la tasa de crecimiento en grandes colectivos, pero no fue diseñada para controlar la obesidad o la salud en los humanos. Como instrumento que prevé la tendencia de crecimiento a gran escala puede seguirnos siendo útil. Pero si hay algún rasgo muy característico en tu fisionomía, como suele ser el caso de muchos ciclistas que son muy altos, o muy bajos, muy corpulentos o más delgados, entonces el uso del IMC puede resultar engañoso.
El índice de masa corporal no tiene en cuenta cómo está compuesto el peso de cada uno de nosotros, cuánto es músculo magro y cuánto es grasa. Incluso un tema más importante. No proporciona ninguna información sobre dónde se almacena la grasa corporal. Para tener una foto completa, es necesario conocer la masa corporal magra. O lo que es lo mismo, la masa corporal libre de grasa: la masa de nuestro cuerpo que no es grasa, teniendo en cuenta no solo huesos, sino también músculos y otros tejidos, como por ejemplo, los órganos.

Cómo calcular la masa corporal magra
Para explicarlo fácilmente. La masa corporal magra es la cantidad de peso que tenemos que no es grasa. Y este dato es mucho más importante para un ciclista que el IMC. La grasa no influye en nuestro rendimiento en bicicleta porque es metabólicamente inerte. Lo que sí vas a notar si tienes más peso que otro ciclista es que te costará más dar pedales cuando vayas cuesta arriba.
Un porcentaje de grasa corporal saludable es de un 14-17% en el caso de los hombres y de un 21-24% en el caso de las mujeres. Pero los atletas profesionales llegan a tener porcentajes de grasa corporal tan bajos como un 6-13% en hombres y de un 14-20% en mujeres. Cualquier cantidad por debajo de esos límites inferiores es perjudicial para la salud, ya que una pequeña cantidad de grasa es esencial.
Siguiendo con el caso anterior de Förstemann, vemos que está en el límite superior del rango saludable de IMC, pero tiene un bajo porcentaje de grasa corporal. Un claro ejemplo de que si solo nos fijamos en el índice de masa corporal, nos estaremos confundiendo.
Si quieres mejorar como ciclista dentro de un rango saludable, sería bueno conocer cuál es tu masa corporal magra. Hay varios métodos para calcularla, desde un medidor de grasa a través de un pliegue cutáneo, o un sofisticado método de pesaje bajo el agua que solo puede hacerse en laboratorio, así que no te lo recomendamos. Lo mejor, una báscula de bioimpedancia.
Foto: cyclingweekly.com
