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12 de septiembre de 2026

Actualidad

La triatleta Joella Baker supera el Lupus, una enfermedad autoinmune, gracias al triatlón

No nos cansaremos de decir una y otra vez que el triatlón es algo más que practicar tres disciplinas deportivas y participar de vez en cuando en pruebas. El triatlón es un estilo y una opción de vida como muchas otras que promueve una serie de valores de sobra conocidos por todos, como es la salud, el bienestar, la actividad y las relaciones sociales. Pero para algunos es incluso más, para otras personas nadar, andar en bici y correr ha servido incluso como forma de superar enfermedades físicas y mentales.

El caso de la triatleta internacional estadounidense Joella Baker es una de ellas, y culpa al triatlón de ayudarle a llevar un estilo de vida que ha elegido. Baker empezó en el mundo del triatlón en 1989, cuando su hermana le invitó a probar suerte en su primer triatlón. Baker tenía algo de experiencia como nadadora, pero no entrenaba de forma regular, así que inscribirse en una prueba en una excusa perfecta para retomar ese deporte. En cuanto al ciclismo, no es que tuviera mucha experiencia que digamos. Había crecido montando a caballo y esperaba que el caballo y la bici fueran parecidos, por lo que subestimó la complejidad del ciclismo y se compró una bici justo antes de la prueba.

El resultado de ese primer triatlón se veía venir. Terminó casi la última, pero no pareció importarle mucho. Ese primer triatlón y ese placer por competir le enganchó de inmediato a este deporte y desde entonces ha estado compitiendo en triatlones, casi 30 años dedicados a este deporte.

En el año 2000 Baker fue diagnosticada de Lupus. El lupus es una enfermedad autoinmune crónica en la que, por razones desconocidas, nuestro sistema inmunitario ataca por error a tejidos y órganos del propio cuerpo. Su diagnóstico es relativamente difícil y su tratamiento suele ser complejo. El dolor articular es uno de los principales síntomas y, para Baker, entrenar y competir en triatlones ha sido uno de los factores clave para ayudar a controlar la artritis y las molestias en sus articulaciones y cuerpo, problemas con los que una persona que convive con lupus tiene que lidiar diariamente.

Otro de los beneficios de triatlón para Baker y cualquier persona que lo practique es el bienestar general. El entrenamiento continuo, ya sea nadando, en bici o corriendo le permite a Baker mantenerse activa, controlar su peso y llevar un estilo de vida saludable, un estilo de vida que ella asegura que es la clave para superar su enfermedad.

«Creo que es muy importante que la gente no se dé por vencida. Es fácil pasar el día tumbada en la cama sin hacer nada, pero mientras más activa esté, mejor me encuentro«, dice Baker. «Tengo lupus, soy celíaca, tengo vasculitis y fenómeno de Raynaud, así que tengo todas las excusas del mundo para quedarme en casa y no moverme, pero animo a la gente a que no pierdan la actividad. Es clave encontrar un médico que te apoye en lo que tratas de hacer y que sea capaz de dar con el diagnóstico adecuado

Para Baker el triatlón también es una forma de mantener la familia unida y a la vez saludable. Fundó la organización «Get Fit Families«, que empezó siendo un grupo de madres que se juntaban para hacer deporte después de dar a luz. Hoy en día se ha convertido en una fundación  para que las familias con niños de todas las edades se reúnan y disfruten juntos de las actividades, incluyendo un grupo de entrenamiento de triatlón para iniciar a los niños en este deporte.

Baker es, sin duda, una de tantas figuras inspiradoras para el deporte con una gran dosis de motivación para cualquiera que tenga obstáculos en su vida. Aunque los retos físicos y mentales sean grandes, mantenerse activo y tratar de llevar un estilo de vida saludable a menudo puede ser la mejor medicina.

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