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"Ganar el mundial IRONMAN será casi como quitarle un caramelo a los niños"

Los Noruegos (así es cómo llamamos en este mundillo a ese equipo formado por Kristian Blummenfelt, Gustav Iden, Arild Tveiten, Casper Stornes, Olav Aleksander Bu y alguno más) han revolucionado de tal manera el mundo del triatlón que hasta el mismísimo The New York Times se ha interesado por su trabajo.

El prestigioso diario neoyorquino ha publicado esta misma semana un reportaje bastante amplio sobre cómo trabaja el campeón olímpico de triatlón -y el resto de sus compañeros- junto al equipo que lo rodea para seguir haciendo historia.

¿Por qué nadan, andan en bicicleta y corren tan rápido? Datos

Así se titula este trabajo de Adán Skolnick para NYT que pone el foco en cómo la selección noruega ha revolucionado el mundo del entrenamiento a través de la ciencia, la tecnología y los datos. +

"Aunque nadie sepa exactamente cómo lo están haciendo, todo el mundo ve ahora que la ciencia parece tener un gran impacto en el rendimiento", señala Dan Lorang, que ha reconocido en otra ocasiones el trabajo de este equipo.

Para uno de los entrenadores más prestigioso del mundo (ha hecho campeones del mundo a Jan Frodeno, Anne Haug y Lucy Charles) los noruegos "están cambiando la mentalidad de mucha gente".

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Foto: Instagram Dan Lorang

"En parte gracias a Blummenfelt, que no sólo es un atleta de élite, sino también un conejillo de indias dispuesto", desliza Skolnick.

El campeón olímpico pasó su infancia entre pelotas de fútbol y piscinas hasta que un día su entrenador de natación le vio correr. Fue él quien le alentó a participar en un triatlón sprint en 2009. Sí, Kristian ganó y meses después le llamaron para unirse a la selección nacional de Noruega.

"El nivel de exigencia para entrar en el equipo no era muy alto", dice Blummenfelt. "No había otros triatletas que encontrar". En los siguientes años llegaron Gustav Iden (2010) y Casper Stornes (2011).

Por aquel entonces el entrenador, padre de otro atleta, no era alguien con mucha experiencia, pero sí tenía un gran ojo para talento, relata Skolnick.

La llegada de Olav Aleksander y el cambio de enfoque

El primer punto de inflexión dentro de la Selección Noruega de triatlón llegó de la mano de Arild Tveiten. El director deportivo asumió el cargo de entrenador en 2011 y aporto un grado de profesionalidad importante.

En 2015 llegaría otra pieza fundamental a día de hoy: Olav Aleksander Bu, un ingeniero y empresario responsable, en gran medida, de muchos de los éxitos noruegos.

Bu se dio cuenta de que el triatlón no había avanzado tecnológicamente en muchos años. También de que los deportistas medían poco y mal. No se recogían suficientes datos ni se comprendían adecuadamente.

Cuenta Skolnick que este ingeniero adoptó un enfoque de investigación, echó un ojo a la literatura científica, buscó investigaciones en curso y midió todas las variables que pudo encontrar. Colocó a Blummenfelt y a otros con más de 20 sensores, más de los que Lorang había utilizado nunca.

La ciencia al servicio del rendimiento

Olav Aleksander ha sido el responsable de que los noruegos sobresalgan, entre otras muchas cosas, por la cantidad de test de lactato que se hacen. No sólo empezó a someter a los deportistas a gran cantidad de mediciones, sino que hasta enseñó a Blummenfelt a medir su propia sangre.

Gracias a esto, el ganador de IRONMAN Cozumel ha podido analizar y controlar mucho más sus intensidades en cada momento, lo que le ha permitido entrenar más y mejor.

Kristian Blummenfelt ironman
Foto: Kristian Blummenfelt / Instagram @rojferman

Pero Bu quiere más. No quiere dejar nada al azar. Por eso usó una máscara de VO2 para recoger isótopos de carbono y determinar el origen de los carbohidratos que Blummenfelt quema mientras entrena.

Bu halló que Blummenfelt quemaba demasiado glucógeno. "Era tan fuerte mentalmente que tenía un inconveniente. Se esforzaba demasiado porque podía, y tenía demasiada sed de glucógeno demasiado pronto", asegura el entrenador noruego.

Una botella de agua de 2.000 dólares

En la búsqueda de la excelencia de la Selección Noruega parece no haber nada escrito en lo que a límites respecta. ¿Pagarías 2.000 dólares por una botella de agua? Es lo que costó un pequeño recipiente infundido con isótopos de oxígeno para que Bu pudiera recoger en muestras de orina y analizar y medir la eficiencia general de oxígeno de Blummenfelt.

Pero también han ido hasta lo más básico, como recoger y quemar muestras de heces para analizar la capacidad del campeón olímpico para metabolizar los carbohidratos.

Los avances en la Selección Noruega continúan a paso vertiginoso mientras Kristian Blummenfelt sigue su camino para hacer historia en el campeonato del mundo IRONMAN y en el reto Sub7.

Entre las novedades más recientes se encuentran unos sensores térmicos patentados. Una vez más, gracias a Bu, que supo relacionarse con pequeñas empresas que utilizan el equipo de Noruega como recurso para sus pruebas.

Una de estas relaciones les ha permitido la posibilidad de desarrollar un sensor que mide la temperatura corporal central con el que pueden determinar en tiempo real qué parte de energía se destina al rendimiento y qué parte se quema en forma de exceso de calor.

blummenfelt tokio 2020
Foto: World Triathlon

Para Tveiten, entender esos datos algo clave en el oro olímpico de Kristian. Supieron que la mejor estrategia era "guardar" en el sector de bici para mantener la temperatura baja y poder dar la estocada en la carrera a pie.

"Como atleta, puede ser difícil encontrar mejoras", apunta Blummenfelt, "pero cuando entras en el laboratorio, es más fácil encontrar tus puntos débiles, las áreas en las que creemos que podemos dedicar más tiempo y esfuerzo, y mejorar".

¿Servirá el laboratorio para convertir a Kristian Blummenfelt en el próximo campeón del mundo IRONMAN? ¿Podrá el noruego batir a los grandes expertos de la larga distancia el próximo mes de mayo?

Bu lo tienen claro: "Será casi como quitarle un caramelo a los niños", dice. "En realidad es así de sencillo".

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