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La agresividad de un conductor con un ciclista, que resultó ser policía

El pasado 2 de febrero, el Club Ciclista Gomera publicaba en su facebook un vídeo de una escena sucedida en Las Teresitas, en la autovía de San Andrés, en el municpio de Santa Cruz de Tenerife. El vídeo, como era de esperar, se viralizó desde el minuto uno entre toda la comunidad ciclista y triatleta canaria, donde hay muchísima afición por este deporte. Hoy lo mencionamos aquí como ejemplo de lo que nunca hay que hacer con un ciclista, sea quien sea, vaya por una carretera por la que no tiene que ir en ese momento, o cualquier otra excusa que podamos inventarnos para justificar un comportamiento tan agresivo. Que hay ciclistas que se saltan las normas de tráfico, por supuesto que los hay. Que eso justifique un comportamiento agresivo con ellos por parte de los coches, ¿en qué país estamos?

El vídeo no tiene desperdicio por parte del conductor que intenta arremeter contra el ciclista en un momento dado. Lo que está claro es que el conductor no respeta el metro y medio de seguridad en ningún momento. El ciclista evita el coche como puede y se echa al lado izquierdo de la carretera. Parece que el conductor se va cabreando cada vez más hasta que da un volantazo a la izquierda para intentar atropellar al ciclista. El resto de conductores que estaban detrás asisten atónitos como testigos de tan extraño incidente, y a juzgar por los pitidos de los cláxones, no parecen estar muy de acuerdo con el comportamiento agresivo del conductor de la furgoneta.

La sorpresa llega cuando el ciclista al que acaba de intentar embestir el conductor, resultó ser policía. Aunque en un primer momento parecía que el policía intentó sacar la placa para identificarse, más tarde el propio agente confirmó que lo que realmente pretendía hacer era sacar su teléfono móvil para hacer una foto a la furgoneta implicada.

En fin, afortunadamente esta historia ha terminado bien y sin tener que lamentar nada, pero es una buena ocasión para seguir pidiendo un poco de respeto a los coches y que no olviden nunca ese metro y medio que nos da la vida. Más sentido y común y menos prisas, por favor.

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