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La lección de autocrítica de Gustavo Rodríguez: "Faltó trabajo y punto"

Tavo intentó la machada en Lanzarote pero no logró el ansiado slot para Kona. La espalda dijo basta y apenas pudo correr en el segmento a pie.

A nadie le gusta tener un DNF y menos en una carrera tan importante como es Lanzarote. Gustavo Rodríguez se apuntó a Lanzarote in extremis y buscando una proeza, una proeza que no salió después de unos últimos meses muy cargados de competiciones.

El de Tui ha compartido en Instagram un post en el que resume a la perfección todo lo que le pasa por la cabeza a cualquier triatleta cuando se calienta y se inscribe en una prueba más con el corazón que con la cabeza.

Gustavo Rodríguez

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"A veces hay buenas ideas disfrazadas de malas ideas y malas ideas disfrazadas de buenas... lo único cierto es que ayer tocó meter otra cagada de las mías en Lanzarote", así comienza su particular confesión. Y es que muchas veces tenemos una percepción de nuestro estado de forma que no se corresponde con el que luego mostramos realmente en carrera.

Gustavo venía de hacer carreras fabulosas en media distancia. En Pamplona y en La Rioja ganó sendas pruebas con solvencia y muy buenas sensaciones, en la primera de ellas incluso se impuso después de muchos problemas en el pie. Sin embargo los 113 kilómetros no son los 226, el desgaste por repetición que se da en la larga distancia es brutal.

Cuando me inscribía a menos de 10 días de la carrera, os puedo decir que sinceramente lo hacía un poco con la sensación de que el destino se había alineado para que saliera el IRONMAN de mi vida... ése que me llevase a conseguir el ansiado slot a Kona, y además, en el momento menos pensado. La idea era muy bonita y romántica, pero qué cojones ¡todos sabemos que esto de ganar carreras no funciona así!" resuelve Gustavo en un párrafo lleno de autocrítica y análisis de los errores propios.

El motivo del abandono de Tavo es que su cuerpo no aguantó los 180 kilómetros acoplado y su espalda se quedó tiesa al bajarse a correr. "Me bajé con la espalda tan reventada de la bici que no era capaz de correr 500m sin parar a intentar estirarla", tranquilo Gustavo, que eso nos a pasado a todos, pero encima corriendo a 5.30 el kilómetro.

Con la sinceridad por delante

"Simplemente el resultado de llevar más de un mes compitiendo y viajando, y no poder meter el volumen de trabajo adecuado para aguantar 180km acoplado como un pincel", resume Gustavo que en además de sus competiciones, en este mes ha doblado haciendo de guía con Héctor Catalá, con el que estará en Tokio en los Paralímpicos.

Lo interesante llega cuando Gustavo tiene que hacer el análisis de lo ocurrido. El triatleta gallego no pone excusas ni habla de mal día, va al fondo del asunto: "¡Qué destino ni qué cojones! Faltó trabajo ...y punto".

gustavo rodriguez
Foto: Instagram // Gustavo Rodríguez

El slot y la aventura hawaiana de Tavo tendrá que esperar, pero la moraleja y la enseñanza que nos deja es tremenda y muy valiosa. No vale apuntarse a todo porque en todas las pruebas no podremos dar lo mejor de nosotros. Pese a todo, lleva razón, la idea de correr en Lanzarote siempre es cojonuda, aunque salga mal.

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