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La regla del 80% para perder grasa: éxito asegurado

Muchas personas continúan pensando que a la hora de hacer una dieta para perder peso deben de olvidarse de ciertos alimentos y caprichos.

Sin embargo, para hacer un régimen saludable existe una regla conocida como la regla del 80%. Gracias a ella, uno puede adelgazar sin la necesidad de tener que recurrir a las “dietas milagro” y de vez en cuando podrás permitirte algún que otro capricho.

En el artículo de hoy vamos a desarrollar más a fondo en qué consiste la regla del 80% y por qué tantos nutricionistas la recomiendan.

¿En qué consiste la regla del 80%?

Es muy sencilla de explicar. Básicamente, consiste en centrar el 80% de la alimentación en comidas y alimentos saludables.

El otro 20% se destina a una alimentación que no sea muy restrictiva y en la que uno puede permitirse comer alimentos tales como hamburguesas, pizzas, fritos…

La clave de esta regla está en que en ese 20% debemos de saber elegir la opción que tenga un mejor valor nutricional siempre. Si al final del día no se sobrepasan los requerimientos energéticos que hayamos marcado con anterioridad no habrá ningún problema.

Si tienes dudas de cuál es tu requerimiento energético, existen muchas apps para móvil y páginas web, que te harán este cálculo al momento.

Así pues, esta regla va destinada sobre todo a aquellas personas que a la hora de comenzar una dieta comienzan a descartar muchos alimentos, sin antes pararse a pensar que tal vez no sea necesario una restricción alimenticia tan extrema.

La importancia de no martirizarse

Perder peso y grasa puede llegar a ser obsesivo. Mucha gente, normalmente aquella que no consulta su dieta con un experto o médico, tiende a alarmarse cada vez que se siente tentada por tomar un alimento que se escapa de su dieta.

Es muy importante no martirizarse. Si la mayor parte de tu tiempo la estas empleando en comer alimentos saludables, no se debe de considerar un desliz el hecho de tomar una porción de pizza, comer unas patatas fritas o un helado.

Una sola comida, o un capricho de un día, no va a marcar ninguna diferencia en tu dieta.

Hay que tener en cuenta que las dietas que son demasiado restrictivas generan una menor adherencia a medio y largo plazo y se termina perdiendo el camino recorrido.

Resumiendo: una dieta demasiado estricta puede generarnos más estrés del adecuado, ahondando negativamente en nuestro descanso, nuestra recuperación y, finalmente, en nuestro rendimiento como deportistas.

Ese 20% considéralo si lo prefieres como un premio por ese otro 80% que estás cumpliendo a la perfección.

ensalada comida sana
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Normas a la hora de realizar la regla del 80%

Si bien esta dieta es más permisiva que otras, también tiene una serie de normas que uno debe cumplir si quiere que esta haga efecto.

No te obsesiones con la báscula

Hemos hablado en otras ocasiones sobre la obsesión de la báscula en las dietas. Las personas por lo general tienden a pesarse todos los días una vez empiezan a estar a régimen.

Esto es un error bastante común ya que, si te pesas todos los días, no vas a comprobar realmente tus logros y resultados.

Es preferible pesarse una vez cada dos semanas, procurando que sea siempre a la misma hora y en la misma báscula.

Prepárate tu propia comida

La comida casera es más saludable que la industrial. Además, de esta forma podrás controlar tú mismo las cantidades que comes.

Así que procura evitar las comidas de restaurantes o las que se elaboran de manera industrial.

Trata de estar saciado

No es sencillo cambiar la alimentación: uno está acostumbrado a comer todas las semanas determinados alimentos que con una dieta estricta no entran en los planes.

Una forma de controlar esos impulsos y tentaciones es tomando frutos secos, cereales integrales, legumbres… ya que este tipo de comidas estimulan la saciedad.

En la medida que no tengas sensación de hambre será más sencillo tratar de comer lo más sano posible.

Evita las salsas de bote

Si bien no pasa nada por preparar tus propias salsas para acompañar ciertos alimentos, evita aquellas salsas que sean de bote.

Estas por lo general tienen muchas más calorías. Piensa que por naturaleza se elaboran con más aceite y azúcar del que tú utilizarías en casa.

Sí, estarán más ricas, pero estarán tirando por la borda todo el trabajo previo.

Hidrátate cada poco tiempo

A pesar de que no tengas sed, es conveniente beber una cantidad generosa de agua al día.

El agua depura el cuerpo, hidrata y ayuda a hacer una buena digestión. La cantidad media para un adulto es de aproximadamente dos litros de agua diarios.

Evita los refrescos y la bollería industrial

El último punto de la regla del 80% seguramente sea el más difícil de cumplir. Este tipo de productos contienen una enorme cantidad de calorías, que luego no son fáciles de quemar, por lo que lo mejor, es que durante tu dieta te olvides de ellos.

En su lugar, puedes tomar bebidas sin azúcar, batidos de fruta y ensaladas naturales los cuales sustituirán a estos productos industriales.

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