Lorena Ramírez, corredora tarahumara, tercera en la Tenerife Blue Trail
La corredora tarahumara Lorena Ramírez vuelve a ser noticia al conseguir la tercera posición en la categoría senior de la Tenerife Blue Trail, celebrada el pasado 9 de junio. Y Lorena es noticia por correr como lo hace la comunidad indígena rarámuri o tarahumara, con su vestido y las sandalias típicas o huaraches. La joven de 23 años estuvo corriendo durante 20 horas, 11 minutos y 37 segundos hasta completar los 102 kilómetros de la prueba. La competición atraviesa el Parque Nacional del Teide, superando los 3.500 metros de altitud, en la que se dieron cita 2.400 corredores de 38 países. El tiempo de Lorena fue el tercero mejor de las mujeres entre 18 y 39 años, y el quinto mejor tiempo de la general femenina.
Lorena Ramírez fue la primera corredora rarámuri en competir en una ultramaratón europea. Después de hacerse con el primer puesto en una carrera de 50 kilómetros en Tlatlauquitepec, Puebla, en el centro de México en mayo de 2017, la organización de la Tenerife Bluetrail le invitó a que participara en la edición anterior. Lorena y su hermano Mario llegaron a Tenerife para disputar la prueba, pero la joven tarahumara tuvo que abandonar la carrera tras correr 55 kilómetros, al quejarse de un fuerte dolor en la rodilla.

Una familia de corredores tarahumaras
En la edición de 2017 y en la de este año, Lorena ha venido acompañada por sus hermanos, Mario y Juana. Mario terminó en el puesto 22 de la general, terminando en 16:31:20, y Juana fue la número 15 de la categoría femenina de trail de 67 kilómetros.

Los tres hermanos corrieron como lo han hecho desde hace más de 400 años los rarámuris: con unas rústicas sandalias de suela de cuero o neumático llamados huaraches, que les permiten notar mejor las imperfecciones de terrenos desiguales como los de los montes de Chihuahua, México. “No es muy diferente al sitio donde vivo, pero estoy a la expectativa. Creo que hay poca diferencia entre Chihuahua y Tenerife”, decía Lorena el año pasado.
La forma de vida de este pueblo y de los hermanos Ramírez en concreto, ha hecho que desde niños estén acostumbrados a largas caminatas y a escalar por el monte. En su infancia podían caminar durante cinco o seis horas siguiendo a sus cabras o acompañando a su padre al pueblo más cercano para comprar comida.
Además de las largas caminatas en terrenos con mucho desnivel, los rarámuris tienen una técnica muy depurada gracias a sus sandalias, que son completamente planas y que usan desde que son niños. Corren aterrizando sobre el mediopié en lugar de con el talón, un método que da mejores resultados y que a muchos profesionales les cuesta años dominar.
La mayor parte de la población de esta comunidad indígena está situada en el suroeste del estado de Chihuahua, en una zona caracterizada por la altitud, la Sierra Tarahumara. Esto, al igual que sucede con los corredores africanos del Valle del Rift, les otorga una capacidad de adaptación al entorno que favorece su rendimiento como corredores de largas distancias.