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Mais Abousy, la primera mujer conocida en terminar un IRONMAN indoor

Después de nadar 80 largos en una piscina de distancia olímpica, y pedalear durante 180 kilómetros en una bici estática, Mais Abousy se subió a la cinta de correr en el Complejo Deportivo St. James en Springfield, Virginia. Habían pasado ocho horas desde que la deportista iraquí-estadounidense intentara por primera vez completar una distancia IRONMAN indoor, cuando la parte más agotadora de todas, la carrera a pie con todo un maratón por delante, solo había comenzado.

Durante los primeros 8 kilómetros de la carrera en cinta, Abousy no sentía su pie derecho. El resto de su cuerpo tampoco le iba bien. Un amigo que había venido a animarla dijo que Abousy no tiene muy buena cara. Entre los kilómetros 20 a 25, Abousy empezó a sentir tantas náuseas que todos los que estaban allí animando colocaron cubos junto a la cinta de correr para prevenir. Y cuando se detuvo para ir al baño, los mareos casi acaban con ella. Pero nada hacía pensar que algo le alejara de su único objetivo, terminar.

Al contrario, la triatleta de 39 años se centró en todos los mensajes de ánimo que su hija de 13 años, Meena, había escrito en un montón de post-its colocados en la cinta de correr. Abousy fue arrancando una nota por cada kilómetros que pasaba. Al fin y al cabo, esos mensajes de ánimo eran todo lo que necesitaba en esos momentos.

A las 8:06 PM, flanqueada por una bandera americana a su izquierda y una iraquí a su derecha, Abousy dio sus últimos pasos, lanzó los brazos al aire y sonrió ampliamente. Se acababa de convertir en la primera mujer que conozcamos en completar extraoficialmente un triatlón indoor de distancia IRONMAN. Pero lo más importante es que con este gran paso, Abousy ya se siente preparada para su gran objetivo: completar una distancia IRONMAN en su país natal, Irak.

Foto: Instagram // Mais Abousy

La historia de una emigrante iraquí

Abousy emigró a los Estados Unidos en 1991, cuando su familia cogió uno de los últimos aviones de Bagdad durante la primera Guerra del Golfo. En su primer día de clases en Greensburg, Pensilvania, Abousy, que entonces tenía 10 años, recuerda al padre de un compañero de clase -un soldado estadounidense que había luchado en la Guerra del Golfo- que vino y habló de sus experiencias en el extranjero.

"Hablaba de cómo había matado a los 'malos' y les mostraba nuestro dinero, como el dinero iraquí", recordó Abousy. Aquella situación le hizo darse cuenta de que si vivía en Estados Unidos y quería convertirse en una estadounidense, también tendría que ser una buena embajadora para Irak. "Supe en ese momento que la bandera iraquí es algo que debe mostrarse y representarse de la mejor manera porque de lo contrario, solo somos los malos".

Durante muchos años, Abousy reconoce que correr como deporte nunca le había llamado la atención. Como mujer nacida en Oriente Medio, "no se suele correr por diversión", explicó, "se corre por algo".

Cuando se mudó a la zona de Washington D.C. vio que la gente sentía verdadero fervor por correr como medio para combatir el estrés. Abousy probó algunos kilómetros, pero no se enganchó completamente hasta 2013. Con poco conocimiento ni experiencia alguna en correr, Abousy, una abogada del Departamento de Comercio, fue corriendo hasta el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington y volvió, un total de 16 kilómetros. El estrés de su trabajo se esfumó y se enganchó a correr.

Maratón de Chicago 2014

Al año siguiente, Abousy corrió la Maratón de Chicago de 2014, durante la cual vio sobre el kilómero 19 una enorme bandera palestina ondeando y los espectadores aplaudiendo a los corredores palestinos. Ese gesto de apoyo hizo que Abousy se diera cuenta de que correr es un deporte en el que "cualquiera puede llevar la bandera que quiera y todos serán respetados".

Con ese espíritu, se comprometió a volver a la carrera al año siguiente, a correr con la bandera iraquí y a aprovechar la oportunidad para recaudar fondos para niños iraquíes que necesitan ayuda. Abousy cumplió ese objetivo en el Maratón de Chicago de 2015, y desde entonces ha continuado la tradición casi 20 veces en varias carreras y pruebas de triatlón.

Cuando la pandemia de coronavirus canceló las carreras que Abousy había planeado para el 2020, se dio cuenta de que no necesitaba una prueba oficial para lograr su objetivo. Luego se centró en completar un IRONMAN indoor.

El entrenamiento implicó correr mucho en la cinta de correr, así como muchas horas en el garaje encima de su bicicleta estática. Para ella, el día de la prueba en sí fue divertido. Una docena de seguidores, entre ellos varios compañeros iraquíes-americanos, nadaron, montaron en bici y corrieron en turnos junto a Abousy.

Objetivo, terminar una distancia IRONMAN en Irak en 2022

Abousy quiere centrarse ahora en la preparación de una distancia IRONMAN en Irak, algo que se plantea a principios de 2022. Ya ha trazado una posible ruta, la natación en el lago Habbaniyah, la ruta en bicicleta sería por la llamada "Carretera de la Muerte", pasando por la carrera a pie que atravesará todos los distritos de Bagdad antes de terminar en la Puerta de Assassain.

No será fácil, tendrá que ir en bici por caminos bombardeados, manejar las inclemencias del desierto y luchar contra posibles amenazas a la seguridad.

El objetivo final, dijo Abousy, es dejar que "el mundo vea a los iraquíes como son ahora". La parte buena, no la mala".

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