Foto: Mike Lewis/Ola Vista Photography
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Preocupación de la mujer de Michael Phelps por el cuadro depresivo de su marido

Michael Phelps, el atleta olímpico más condecorado de todos los tiempos y ganador de 28 medallas olímpicas, prometió no volver a competir en unos Juegos Olímpicos tras despedirse como nadador profesional en Río 2016 acumulando cinco oros y una plata. Una vida deportiva de éxito como pocos otros deportistas han tenido y, probablemente, el mejor nadador de todos los tiempos. Pero junto a una vida dedicada a la natación, se encuentra una vida marcada por la depresión.

No es la primera vez que Michael Phelps hace público sus cuadros de depresión, la última fue durante la cuarentena. Pero esta vez ha sido su mujer, Nicole, la que se ha sincerado ante el medio estadounidense Today, confesando el miedo que tiene de llegar incluso a perder a su marido debido a la fuerte depresión que padece.

Michael Phelps ha admitido públicamente que cree que nunca terminará de curarse esta enfermedad. El tiburón de Baltimore ha repetido muchas veces lo cerca que estuvo de terminar con su vida entre su arresto en 2014 y la fecha del juicio. "Soy alguien que ha pasado por al menos tres o cuatro periodos de depresión fuerte después de los Juegos Olímpicos y llegué a poner mi vida en peligro", dijo Phelps.

Según explica Nicole, "solía pensar, puedo arreglarlo. Puedo ser su terapeuta. Puedo ser lo que él necesita. Pero lo que he aprendido es que no puedes responsabilizarte por cómo se sienten, no importa cuánto le quieras". Nicole Phelps además reconoce que tiene miedo de perder a su pareja: “Después de que Vanessa Bryant perdiera a Kobe, todo lo que pude hacer fue mirar a Michael y decir: ¿Podemos ayudarte? Porque si te pierdo, no sé qué voy a hacer», explica a Today.

Nicole reconoce que la pandemia del coronavirus ha agravado los problemas del nadador. Michael y Nicole tienen tres hijos: Boomer, de 4 años, Beckett, de 2, y Maverick, de 16 meses. Aunque los pequeños quieren acercarse y jugar con su padre, sobre todo Boomer, han tenido que explicarle que el nadador necesita espacio para mejorar: "Los chicos quieren estar cerca de Michael cuando tiene un día difícil. Quieren intentar hacerle feliz, especialmente Boomer porque es el mayor. Así que le dijimos: 'Oye, Booms, papá lo está pasando mal y solo necesita un rato para estar solo'. Queremos que Boomer entienda que no se trata de él, se trata de Michael".

Michael Phelps habló también con sinceridad sobre su enfermedad

Michael Phelps también se ha sincerado de nuevo y ha vuelto a hablar de su enfermedad públicamente a través de una carta enviada en mayo a ESPN: «He tenido algunos altibajos aterradores. Esta enfermedad nunca desaparece. Tienes días buenos y días malos. No alcanza una meta final. Lo he explicado muchas veces. La historia ha sido siempre la misma: habéis contado que Michael Phelps ha tenido depresión, la ha superado tras someterse a tratamiento, ha recogido un abanico de oros olímpicos en Río y ahora todo será perfecto. Ojalá fuera cierto (…) No lo es. Creerse eso es caer en la ignorancia. Alguien que no entiende a qué se enfrenta una persona que sufre ansiedad o depresión no tiene ni idea…”.

 La pandemia ha sido una prueba muy dura que nunca esperaba. Toda la incertidumbre. Estar encerrado en una casa. Y las preguntas. Tantas preguntas. ¿Cuándo va a terminar? ¿Cómo será la vida cuando esto termine? ¿Estoy haciendo todo lo que puedo para estar a salvo? ¿Está mi familia a salvo? Me vuelvo loco. Estoy acostumbrado a viajar, a competir, a conocer gente. Esto es una locura. Siempre estoy al límite. Siempre estoy a la defensiva.

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