Michael Phelps: «Hacer cosas cuando no hay ganas distingue a los buenos de los grandes»
Michael Phelps es de esos deportistas de los que siempre se aprende algo. Retirado después de Río 2016 como el olímpico más condecorado de todos los tiempos, ganando 28 medallas (incluyendo 23 de oro) y 39 récords mundiales, sus palabras siguen inspirando a muchos deportistas en todo el mundo.
Su histórica reaparición en Río 2016 ponía el broche de oro después unos años muy agitados en su carrera, con arresto incluido seguido de una suspensión y ausencia de la lista de convocados del equipo norteamericano para el Campeonato Mundial 2015. A partir de ahí hubo un punto de inflexión en la carrera deportiva de Michael Phelps, que volvió a retomar los entrenamientos y el estilo de vida saludable que le devolvería a la fama. Su matrimonio con Nicole Johnson y su paternidad por partida doble, han hecho el resto.
¿Por qué reapareció Michael Phelps en Río 2016? Pues él mismo lo dice. «Porque no había terminado el trabajo. Después de una retirada parcial, decidí volver en Río porque quería terminar mi carrera a mi manera. Sentía que tenía un par de cosas que hacer y es lo que me dio fuerzas. Hoy, a un año y medio de Río, puedo decir honestamente que fue la mejor manera de retirarme. Estoy agradecido”.
En una entrevista concedida a diversos medios latinoamericanos el pasado mes de diciembre, hay respuestas a preguntas que hicieron a Phelps que explican cómo se puede llegar a ser el mejor deportista olímpico de todos los tiempos.
¿Se puede disfrutar como atleta de alto rendimiento o pensar solo en el resultado es mucha presión?
Yo siempre me centré en el final del camino. En esa meta final que trataba de lograr. Todos los días no se disfruta ni siempre es divertido. Pero si quiero conseguir lo que me propongo, sé que habrá altibajos. Y tendré que hacer cosas cuando no tengo ganas. Hacer cosas cuando no hay ganas de hacerlas distingue a los buenos de los grandes. Yo les haría la pregunta a ustedes: “¿Les apetece levantarse a diario para ir a trabajar?» Si alguno levanta la mano, le diría que es un mentiroso, porque todos tenemos días malos o días en que no queremos hacer nada. Mi carrera no ha sido perfecta, pero siempre he tratado de estar lo mejor preparado posible.
¿Cómo has llevado el hecho de ser el mejor?
Escalar la montaña es mucho más fácil que permanecer en la montaña. El viaje de los últimos dos años para volver a subir la montaña fue fácil. Y tuve momentos duros de mi carrera en los que no estaba rindiendo como debía. Así es la vida. Cada día era una oportunidad para mejorar y para sentirme más fuerte. Todo ayudó a lograrlo: lo mental, lo físico y lo emocional.
¿Qué se siente habiendo subido tantas veces al podio?
Ganar es lo primero, pero el éxito es diferente para cada uno. Lo mejor de mi carrera es mirar hacia atrás y decir que hice lo que quise. Si lo logro decir, eso es éxito para mí. No me importa lo que otros digan. Fue mi carrera. Y cuando volví en Río y logré lo que logré, puedo decir que mi carrera es un éxito.
¿Se perdió demasiado Phelps de una «vida normal»?
No cambiaría nada de lo que hice en mi carrera. No hubiera hecho nada diferente. Hice el sacrificio que hice de joven porque quería ser el mejor. Aún me veo como un ser humano normal. Si eres trabajador, el resultado se ve. Realmente depende de la determinación con la que quieras hacer algo. Si lo quieres hacer de verdad, nada se interpondrá en tu camino.
Lo mejor que tuve en mi carrera fue lo que hay entre mis orejas (la mente, claro). Siempre estuve bien orientado, sabiendo lo que tenía que hacer. Eso es lo que me encantaba al encarar cada competición a cualquier nivel. Me tomaba cada objetivo de igual manera, fueran o no unos Juegos Olímpicos. Siempre traté de ser lo más perfecto que pude. Eso es lo que realmente me hizo como soy en las competiciones internacionales.
Hablando del doping en el deporte.
Competí en miles de pruebas internacionales y no sé si puedo decir si alguna vez competí contra todos rivales limpios. Yo testifiqué en el Congreso sobre lo infeliz que es el dóping. No es justo que gente que se mata haciendo lo correcto a diario compita contra quienes no lo hacen. Me pone triste. Tengo que explicarle a mi hijo cuál es la manera correcta de hacer las cosas, especialmente en el deporte. Si quieren cambiarlo, las cosas cambiarán. Si no, seguirán como hasta ahora.
Fuente: clarin

