Nadar ya es lo de menos: en esto estamos convirtiendo el triatlón
Nadar ya es lo de menos: en esto estamos convirtiendo el triatlón

Nadar ya es lo de menos: en esto estamos convirtiendo el triatlón

IRONMAN Vitoria, IRONMAN Barcelona, Challenge Salou, IRONMAN Sudáfrica, IRONMAN Cozumel y ahora el Campeonato del Mundo de XTerra. Por unas razones u otras, llevamos un 2021 en el que la presencia de la natación en las pruebas de triatlón está brillando por su ausencia.

En Vitoria y Salou, segmento cancelado, por la niebla en la primera, por el oleaje en la segunda. En Barcelona, reducido a menos de la mitad, igual que en tierras sudafricanas. En Cozumel, donde Kristian Blummenfelt se encumbró también en larga distancia, unos 3.400 metros y con corriente a favor.

Esta madrugada en Maui, en el Campeonato del Mundo de XTerra, asistíamos también a la cancelación del primer segmento por las condiciones climatológicas.

"Habrá que empezar a entrenar sin darle mucha importancia a este segmento que parece ser puro trámite", escribía en twitter Peru Alfaro el pasado 22 de noviembre.

"Yo no lo entiendo muy bien", nos decía Saleta Castro hace unos días, cuando charlamos con ella tras su participación en 3 Días Trail Ibiza. "Yo cuando empecé a hacer triatlón, allí no se recortaba nada".

"Si granizaba, seguíamos igual; si el mal estaba mal, se nadaba igual, y yo creo que a la mínima ya recortan y buscan el camino fácil los organizadores".

saleta castro natación
Foto: Infinitri

No le falta razón. Está claro que la seguridad de los participantes ha de ser lo primero, pero la decisión por parte de los jueces ha de ser más equilibrada: se puede balancear entre "va a ser duro" y "hay gente que no está preparada" y encontrar un punto de encuentro.

"Yo he estado en pruebas en las que se ha suspendido la natación, y el mar estaba en calma", recuerda Saleta.

En media y larga distancia, le ha ocurrido hasta en dos ocasiones: IRONMAN 70.3 Lanzarote 2019 -cuando sí que es cierto que las condiciones climatológicas no eran las ideales, y IRONMAN Cozumel 2013.

Pello Osoro, de la misma opinión

"Creo que es un problema porque nos estamos acostumbrando a que a la mínima se cancele", nos comentaba Pello Osoro esta mañana minutos antes de la salida de la tercera jornada de la Gran Canaria Bike Week.

"La gente que se apunta a un triatlón", continua el eibarrés, "se supone que tiene que nadar en aguas abiertas y tiene que saber a lo que se está enfrentando".

Natación aguas abiertas
Foto: Facebook // Marnatón

Una de las ideas que subyace es que con la -bendita- popularización del triatlón, al ser el segmento que más técnica o aprendizaje exige, hay miedo a que a los recién llegados les pueda ocurrir algo: al fin y al cabo la experiencia de usuario es la que va a facilitar que vuelva en siguientes ediciones o no.

"Yo siempre pienso en el triatlón de Zarautz", nos cuenta Pello en este sentido. "La natación se celebra en un sitio en el que la gente va a coger olas: un mínimo has de tener, me parece".

¿Y qué se puede hacer?

El equilibrio debería ser posible: está claro que hay condiciones en las que la decisión más acertada es cancelar el segmento -ocurrió en As Pontes 2019, donde pese a la insistencia del organizador por sacar la natación adelante se encontró con la negativa de protección civil-, pero hay otras en las que simplemente hay que hacer el ejercicio de concienciación de que la natación "no tiene porqué ser ´fácil".

Ya tenemos suficiente con que porcentualmente sea un segmento menor respecto a la bicicleta o la carrera a pie, como para que encima cojamos el hábito de cancelarla a las primeras de cambio.

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