Pérdida de peso: entrena a tus hormonas para que trabajen a tu favor y no en tu contra
Foto: Envato Elements
Salud y Nutrición / Triatlón / Pérdida de peso: entrena a tus hormonas para que trabajen a tu favor y no en tu contra

Pérdida de peso: entrena a tus hormonas para que trabajen a tu favor y no en tu contra

Normalmente pensamos que en la pérdida de peso intervienen solo dos factores: ejercicio y dieta. Lo cierto es que otras variables, como las hormonas de cada persona, influyen más de lo que pensamos en el proceso

Posiblemente conozcas o hayas oído hablar de personas que se pasan horas entrenando e ingieren solo 1200 calorías o cantidades muy bajas para hacer la pérdida de peso más rápida.

Sin embargo, estas actitudes, y más a largo plazo los trastornos alimenticios pueden derivar en la desregulación de nuestro organismo.

Vamos a ver cómo nuestras hormonas afectan en la pérdida de peso y cómo va a relacionarse con nuestro rendimiento deportivo.

¿Qué pasa cuando nuestras hormonas de desequilibran?

Tener desequilibrio hormonal puede provocar dolores de cabeza, sudores, pérdida de masa muscular o dificultad de concentración, aumento del apetito o acumulación de grasa entre otros muchos.

sam long
Foto: PTO

Pero si hablamos de perder peso, el desequilibrio hormonal puede hacer que por mucho que entrenemos y que nos esforcemos parezca una tarea imposible. Tambíen es posible que contribuyan al efecto rebote.

La regulación de nuestras hormonas

Veamos cuáles son las hormonas más relevantes, y que más incidencia pueden tener en la pérdida o ganancia de peso:

Cortisol

La hormona que regula el estrés es el cortisol. Es natural y vital contar con esta hormona, pero, los niveles elevados de la misma pueden llevar a comer en exceso y aumentar de peso.

Tener más grasa acumulada en la barriga que en otras partes del cuerpo, es un síntoma de que el nivel de cortisol es elevado.

Una mala dieta, muy estricta, puede provocar que esta hormona se dispare.

Para evitar que se dispare esta hormona es necesario evitar el estrés. No hay una fórmula clave para evitar el estrés, pero una dieta equilibrada es un buen comienzo. También puedes probar con meditar o dormir mejor.

sam long desierto running
Foto: Kenny Withrow

Insulina

Esta hormona la produce el páncreas y se encarga de regular la glucosa en sangre.

Por ejemplo, en el entrenamiento de pesas, es muy útil ya que permite que las celular extraigan el azúcar de la sangre para tomar su energía.

Si la sensibilidad a la insulina es la correcta llegará a los músculos y la utilizarán para crecer, regenerarse y fortalecerse. El problema es cuando existe cierto grado de resistencia a la insulina.

Tener niveles altos de insulina de manera crónica provoca problemas como obesidad o síndrome metabólico.

Para lograr tener un nivel regulado de insulina la clave está en la dieta y en limitar el consumo de azúcares. Se ha demostrado que el consumo de pescados grasos en ayunas contribuye en la reducción del nivel de insulina.

También se ha visto que hacer algún tipo de ayuno aporta grandes beneficios a la hora de tener controlada la insulina.

Saltarse una comida para hacer que el cuerpo aproveche las reservas de grasa es bueno para tratar la diabetes y disminuir la insulina.

crown cafeína
Foto: Roberto Sánchez Mantecón / Instagram

Leptina

La leptina se encarga de regular el apetito y la regulación energética. Es la responsable de generar la sensación de saciedad.

El problema de las dietas con una gran restricción calórica es que la leptina notifica a la tiroides que nuestro cuerpo ingiere menos nutrientes de los necesarios y hace que disminuya la tasa metabólica basal.

La disminución provoca que quememos menos energía durante el día a día. Es por esto que la importancia de una dieta equilibrada es clave para la pérdida de peso.

Neuropéptidos

Pueden ejercer funciones como neurotransmisores y también se han descrito como neuromoduladores y neurohormonas.

Esta hormona estimula el apetito. Hay que tenerla en cuenta si es la primera vez que se ayuna. Esta hormona se eleva durante los momentos de estrés, que es uno de los culpables de comer en exceso y ganar grasa abdominal.

Para evitar que nos juegue una mala pasada hay que prestar especial atención en los periodos de ayuno. Especialmente cuando se ayuna más de 24 horas.

Hay que asegurarse de ingerir la cantidad adecuada de alimentos. Por ejemplo, no consumir suficiente proteína puede activar esta hormona.

ARTÍCULOS RELACIONADOS