Pilates y triatlón: ¿Puede ayudar este sistema de entrenamiento a rendir mejor?
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Pilates y triatlón: ¿Puede ayudar este sistema de entrenamiento a rendir mejor?

Hoy en día ha cruzado el charco y se practica en todo el mundo, y se usa como terapia de rehabilitación y para, por ejemplo, prevenir y aliviar el dolor de espalda. Además ha adquirido un gran éxito debido sobre todo a que numerosas personalidades de la música, el cine, la danza o el deporte se han sumado a esta disciplina. Aunque a lo largo de los años el pilates, como todo, ha ido evolucionado y desarrollando nuevos conceptos o nuevas prácticas, la filosofía esencial está cada vez más presente en los entrenamientos de muchos deportistas debido a sus grandes beneficios.

El Pilates es un método de entrenamiento físico y mental surgido a primeros del siglo XX en Estados Unidos. Su precursor fue el alemán Joseph Hubertus Pilates, quien lo desarrolló en base a su experiencia en otras disciplinas como gimnasia, traumatología, ballet o yoga, sumando el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación. En sus comienzos recalcaba el uso de la mente para controlar el cuerpo, buscando el equilibrio y la unidad entre ambos. Esta disciplina busca el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral.

Pilates y triatlón

Carlos Vives, triatleta de Taymory, lo tiene claro: "Es un complemento que suma". Él comenzó a practicarlo hace algo más de un año a recomendación de su entrenador, Alex Meroño. Juntos buscaban "subir un peldaño en la preparación" de cara a conseguir el slot para el Ironman de Kona.

Tras buscar información Carlos descubrió el centro Pilates Contrology, en Hospitalet de Llobregat. Allí conoció a Pepi; ella, que ya entonces tenía experiencia con un grupo de triatletas, dirige sus sesiones de pilates a día de hoy.

"Utilizo el pilates semanalmente en la preparación", dice Carlos, que finalmente pudo cruzar la meta en Hawaii el año pasado. Pero se trata de un pilates algo particular. Son "sesiones enfocadas al triatlón", donde se trabajan también con ejercicios de yoga, de meditación y de respiración. Algo que ellos llaman "tripilates".

"Desde entonces voy un día a la semana", apunta Vives, que acude a una sesión de una hora cada jueves. "Dependiendo del periodo de entrenamiento -la sesión- es de mayor carga o más tipo yoga y flexibilidad". Se busca transferencia al triatlón por lo que trabajan mucho el core. "Tenerlo fuerte para la natación es muy bueno", explica el triatleta. "También para ayudar a mantener la posición de la bici. Es importante tener el core tonificado y fuerte", continua.

En épocas de carga una sesión dura donde se trabaja el core puede dejarle incluso con agujetas. Pero no queda la cosa ahí: "Luego tengo deberes en casa", añade. Ese trabajo pasa por dos o tres sesiones de estiramientos y flexibilidad que debe realizar a lo largo de la semana.

Trabajo de pilates

Aunque existe alguna máquina, la idea básica trabajar con el propio cuerpo. "En el calentamiento realizamos lo que se llaman ejercicios animal fitel salto de la rana, caminar como un dinosaurio", comenta el barcelones. "Son ejercicios de coordinación y trabajo muscular", señala.

En cada sesión dedica 15 minutos a la flexibilidad buscando la aplicación práctica a nuestro deporte: "Trabajamos sobre todo cadera y apertura de pectoral y hombros, para la posición aerodinámica de la bicicleta", explica Carlos que reconoce los beneficios a la hora de mantener un buena posición en la bicicleta. En una semana regenerativa esos 15 minutos se convierten en 45 minutos y se suman ejercicios de respiraciones y de yoga.

Beneficios

"He notado un cambio en cuanto a poder mantener la posición aerodinámica más rato", cuenta el de Taymory. Además en el último estudio aerodinámico Carlos ha conseguido "buscar una posición más agresiva gracias a todo el trabajo de pilates". Algo que antes no había conseguido: "yo era bastante tronco en cuanto a flexibilidad", apunta. "Ahora soy más ligero, más elástico".

"Ya no me bajo tan fatigado de la bici", explica Vives que se ha olvidado también de las "molestias lumbares" o  "los hombros castigados". Por eso mismo habla de buscar el "equilibrio" y la "calidad". Ante una supuesta sesión de 200 kilómetros de bici lo tiene claro: prefiere  "hacer 120 kilómetros de bici y dejar cuarenta minutos para trabajar esto".

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