San Juan, el fuego y… tu mejora como triatleta
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San Juan, el fuego y… tu mejora como triatleta

25 de junio.

Hemos pasado la noche de San Juan. Una noche de hogueras, petardos y mucho desfase para una buena parte de la población. Quiza para los que hacemos deporte no, porque tenemos muy claro lo del rendimiento, el equilibrio y todo eso que leemos a menudo. Y el desfase fue menor … o quizá no.

No importa. No se me ocurriría emplear estas líneas que me prestan en Planeta Triatlón para que te sientas “juzgado”. No es esa la idea de este post.

Hemos estado contemplando la hoguera, quizá. Quemado “lo viejo” para dar llegada a “lo nuevo”. Según Wikipedia, la finalidad de este rito era "dar más fuerza al sol", que a partir de esos días iba haciéndose más "débil". Los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno. Simbólicamente, el fuego también tiene una función "purificadora" en las personas que lo contemplaban. Desde un punto de vista cristiano esta celebración por San Juan Bautista está separada por 6 meses del nacimiento de Jesús.

Y este rodeo ¿para qué? Para hablar de eso. De 6 meses. El periodo que se considera que necesita una persona para cambiar y consolidar un hábito. Seis meses… El tiempo que queda hasta navidad puede servir para estar un poco más cerca de ser el o la triatleta que quieres ser. O una mejor pareja, o mamá o papá… Un proceso de transformación a menudo trasciende lo deportivo.

Mientras anteayer mirábamos las llamas de la hoguera, en nuestra cabeza están las vacaciones, más tiempo libre, tiempo para dedicar a los peques, proyectos, planes… y alguna competición… ¿no?

Da igual la distancia, da igual el tiempo que queda para prepararla.

jordi garcia itu meta
Foto: Planeta Triatlón

Hay un momento inicial para todos esos cambios de los que hablo que es exactamente como ese momento de echar al fuego “lo viejo”. Ese momento de determinación. De visión. De claridad mental, en el que decides que sí. Que ahora sí. Vas a ponerte las pilas. A madrugar un poco más. A robarle tiempo a la tele o al móvil para ir a dormir un poco antes. A respetar tus entrenamientos como si se tratase de un “tiempo sagrado” para tu equilibrio y para estar contigo. A prepararte un tupper el fin de semana para no tener que comer tan mal en el trabajo. O a aprovechar esas 2 horas de descanso para nadar a medio día y comer algo más ligero. Esta vez vas a probar a gastar un poco menos de lo que vale tu neopreno en entrenar con un entrenador y ver qué tal eso de que un profesional te ayude igual que hacen los buenos deportistas.

Ese momento de determinación con tu vista fija en la magia del fuego no es más que el inicio. Pero es básico. Apagada la hoguera es tu determinación la que debe permanecer encendida.

Después va a volver a ser todo igual. Tu jefe. Tu trabajo. Los horarios, el atasco de entrar en la ciudad por la mañana. La dureza de las sesiones de series. Todo…

Pero tu compromiso con el fuego no depende de las llamas, sino de ti.

En esos 6 meses que nos separan del final de año puedes dar un salto como deportista y como persona. Si lo has deseado mientras mirabas las llamas de la hoguera quizá un elemento muy utilizado en coaching te puede ser útil:

El anclaje con ese momento de concentración ante la hoguera puede estar presente en cada momento previo a tus entrenamientos.

Ya hablé hace un tiempo del concepto anclaje y reencuadre en Planeta Triatlón:

  • El momento en que te pones las gafas para nadar
  • El clic de las calas sobre la bici
  • Ese instante en que ajustas tus zapatillas para correr
  • Tu respiración mientras estiras o entrenas la fuerza
  • Y sobre todo el momento antes de una prueba

En esos instantes la llama del fuego es tu determinación.

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