Trek, obligado por la justicia a cambiar un cuadro garantizado de por vida a un ciclista
Seguramente todos los que tenemos bicis hemos oído alguna vez eso del cuadro garantizado de por vida. Pues bien, hoy Analía Plaza en eldiario.es publica el resultado de la sentencia emitida por un juzgado de Córdoba en relación a este tema. El perjudicado, el fabricante estadounidense Trek, que deberá cambiar al cliente el cuadro de una bici y pagarle además los 373,89 euros del coste que le supuso el informe pericial.
Los hechos
En diciembre de 2017, el demandante y su hermana pagaron 2.500 euros por una Trek Procaliber 9.7., una bici de montaña con cuadro de carbono. «En una de las revisiones, en 2019, el mecánico detectó una fisura en un lugar muy escondido del cuadro. Dijo: afortunadamente, la hemos detectado. Esto iba camino de romperse. Una bicicleta de montaña está sometida a muchísima fuerza cuando baja».
Tal y como estaba la fisura, le aseguró el mecánico, era un problema del carbono. No había golpe. «Llévatela, que te lo cubre la garantía», le dijo.

Pero después de ponerse en contacto con Trek explicándole la versión del mecánico, la empresa estadounidense alegó que no entraba en garantía debido a que «la rotura que presenta la vaina no se debe a ningún defecto de fábrica o de materiales». El daño, decía, había sido provocado por «una presión desde el exterior».
Trek, al igual que otras marcas de bicis de alta gama, dice que sus cuadros están garantizados «durante toda su vida útil», con algunas excepciones que no se dan en este caso. Trek recalca que no es un seguro a todo riesgo, como algunos interpretan, pero lo que sí es cierto es que cuando eliges un modelo de una cierta marca siempre esperas que este tipo de averías estén cubiertas por la garantía.
El informe del perito
No conforme con la respuesta de Trek, el demandante se puso en contacto con el Colegio de Peritos de Córdoba para solicitar un informe independiente. Un ingeniero técnico industrial concluyó que la fractura había sido originada «por un fallo en la estructura del material», no por una presión desde el exterior.
«El fallo de un material compuesto laminado está asociado a la aparición de diversos mecanismos de daño, siendo el más común el de deslaminación o fractura interlaminar». Además, y teniendo en cuenta dónde estaba la fisura, «vemos imposible que este fallo haya sido producido por un golpe o mal uso de la bicicleta». De ser así también estaría dañado el plato, la biela o el pedal.
La versión aportada por Trek era diametralmente distinta. El tipo de rotura indicaba que «el cuadro había recibido una fuerza o impacto sin la rueda trasera montada», por lo que rechazaban incluirlo en la garantía ilimitada. Fuentes de la empresa han asegurado a elDiario.es que «es muy común que al transportar la bicicleta quites la rueda de atrás y pongas peso encima. Y basta que no esté colocada para que quiebre el cuadro, porque no está diseñada para eso. La prueba más evidente es que está roto por fuera, no por dentro. No es un defecto de fabricación».
El fabricante asegura que ofreció a los propietarios un cuadro nuevo en varias ocasiones, pero que estos no aceptaron, demandaron y fueron a juicio. Ya habían pagado más de 300 euros en el peritaje, así que querían que la empresa se lo cubriera.
La sentencia, firme, considera que la garantía comercial adicional que ofrece Trek «supone un compromiso con el cliente» y genera en este «una confianza en la marca, tanto en la calidad y durabilidad del producto como en la ausencia de preocupación alguna porque el defecto de fabricación se manifieste transcurrido el plazo legal». «Se podría decir que esa garantía comercial tiene mucha más amplitud que la legal», expone el juez. El fabricante «debe responder de ese defecto que se garantizó de por vida cuando no resulta inequívoco que la causa sea externa».
Aun así, la sentencia expone dudas sobre la causa de la rotura. Cita los «informes contradictorios sobre la causa del defecto»; esto es, que Trek decía una cosa y el perito otra. Desde la empresa consideran que, pese a estas dudas, el juez les condena porque «en materia de consumo hay que proteger al consumidor». Acataron la decisión judicial, cambiaron el cuadro y pagaron los 373,89 euros. La sentencia no estimó la pretensión de los demandantes de que Trek pagara las costas del juicio.
En fin, nadie deseamos que se nos rompa el cuadro de una bici en la que nos hemos gastado dinero, pero llegado el caso es interesante saber qué jurisprudencia hay al respecto y cómo responden las marcas ante esta situación. Hoy hemos contado esta sentencia, pero seguramente hay muchos otros casos en los que la garantía de la marca ha respondido sin ningún problema.