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El ciclismo y la sequedad del ojo: ¿cómo evitarlo?

Para todo ciclista es un placer disfrutar del entorno por el que corre, así como de la naturaleza que le rodea. Aunque hay inclemencias climáticas que son muy desagradables. El viento es sin duda un arma de doble filo en esta disciplina.

Si te gusta coger la bicicleta y hacer rutas, o bien practicas esta actividad a nivel competitivo, seguro que conoces la sensación de sequedad en los ojos. Esta molestia o dolor, unida a irritación, enrojecimiento, sensación arenosa bajo los párpados, etc. es el denominado ojo seco. Se trata, por tanto, de una serie de síntomas provocados principalmente a causa de la sequedad del globo ocular.

A nivel anatómico, esta afección se explica, ya que la capa superficial acuosa del ojo pierde hidratación de forma rápida, provocando la evaporación temprana de la propia lágrima. Con ello los ojos no pueden proteger de manera fisiológica la integridad del ojo, con lo que aparecen los síntomas mencionados. Se trata de un hecho muy común entre los ciclistas dada la constante exposición a un aire frontal fuerte, como ocurre cuándo vas a gran velocidad o tienes el viento en contra.

Medidas de prevención para el ojo seco

Dado que la causa principal del ojo seco es un factor físico, la primera medida preventiva y la más recomendada por los especialistas es hacer uso de barreras físicas que protejan los ojos. El uso de gafas deportivas protectoras, como las que están disponibles en Psycho Sport, es el medio más recomendado para prevenir la aparición de estos molestos síntomas. Te permitirán disfrutar del ciclismo sin preocuparte por el viento, más allá de que sea una ventaja o desventaja en tus tiempos de carrera.

Las gafas actúan de barrera física directa ante el viento que te llega de frente, impidiendo la entrada del aire y pequeñas partículas en la cuenca de los ojos. Aunque no todas las gafas evitan la entrada de aire por completo. Por ello, es recomendable hacer uso de gafas protectoras específicas que cuenten con almohadillas acolchadas. Estas permiten enmascarar completamente la zona antifaz de la cara protegiendo así los ojos tanto del aire como de pequeñas partículas de polvo, polen y suciedad. El aislamiento proporcionado no es el mismo cuando se hace uso de gafas corrientes, las cuales no evitan la entrada de partículas que puedan alterar la funcionalidad de los ojos.

Algunos ciclistas prefieren utilizar lentes de contacto durante los entrenamientos o la carrera, aunque con ello no logren proteger de manera tan eficaz los ojos, ya que la lente incluso llega a resecar la superficie ocular. Otra forma efectiva de proteger los ojos es a través de la hidratación, ya que el propio cuerpo segregará más lágrimas de forma natural si cuenta con una buena base de agua para producirla. Por ello, es recomendable tomar entre 1 y 2 litros de agua al día, incluso durante los periodos de descanso de entrenamiento. Por este y otros factores también es recomendable llevar siempre una botella de agua pequeña entre tu equipamiento de carrera.

Tratamiento de los síntomas

Si no has hecho uso de medidas preventivas, o a pesar de ello comienzas a notar la aparición de molestias en los ojos durante la carrera, existen varios remedios para paliar los síntomas. Estos pequeños trucos te ayudarán a sobrellevar la situación mejorando la integridad fisiológica del ojo afectado.

El más extendido por su uso en ciclistas, ya sean aficionados o profesionales, es la utilización de cápsulas de lágrima artificial. Estás, por su tamaño y facilidad de ser transportadas, son de gran utilidad durante las etapas, ya que se puede hacer uso de ellas de forma rápida y sencilla. La aplicación de la lágrima artificial genera una fina lámina acuosa en la superficie del ojo que protege e hidrata la zona de forma instantánea. Con ello se reduce el efecto de los síntomas, mejorando la visión y permitiendo al ciclista poder continuar con su actividad.

Algunos corredores recomiendan el uso de geles o pomadas hidratantes bajo los párpados, pero no hay evidencia científica de su eficacia para el tratamiento del ojo seco. La aplicación de cualquier tipo de crema en la zona puede incluso ser contraproducente, ya que podría irritar la piel adyacente al ojo generando molestias innecesarias.

Protección para el ojo seco

Si alguna vez has padecido estos síntomas o quieres evitar que se conviertan en un problema para ti en el futuro, lo más recomendable es hacerte con unas buenas gafas protectoras. Añade las cápsulas de lágrima artificial en alguna cremallera de tu maillot e hidrátate antes y durante la carrera.

Además siempre puedes comprobar la velocidad del viento antes de salir, y dentro de lo posible evitar los días con viento fuerte en contra. Así conseguirás una buena etapa.

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