Tratamiento fascitis plantar: Descubre los mejores métodos
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Tratamiento fascitis plantar: Descubre los mejores métodos

La fascitis plantar es una afección dolorosa que afecta a la banda de tejido fibroso que conecta el talón al dedo del pie (llamada fascia plantar). Esta afección es causada por una inflamación y microdesgarro, lo que resulta en dolor agudo en la parte inferior del pie, especialmente en la zona del talón.

La fascitis plantar es una de las afecciones más comunes de los pies y, aunque es habitual en deportistas, afecta a personas de todas las edades y niveles de actividad física. Según el estudio "Epidemiology of Plantar Fasciitis" publicado en el Journal of Foot and Ankle Surgery en 2014, la fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor en el pie.

El dolor de la fascitis plantar puede hacer que sea difícil caminar o realizar actividades diarias, y puede interferir en la vida laboral y social. La afección puede ser desencadenada por una variedad de factores, incluyendo la sobrecarga y el desgaste repetitivo, la mala postura y los movimientos inadecuados, la falta de fortalecimiento muscular y la obesidad.

fascitis plantar
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Cuando hablamos de esta dolencia, es importante abordarla lo antes posible, ya que si no se trata adecuadamente, el dolor puede persistir y empeorar con el tiempo. Hay una variedad de tratamientos efectivos disponibles para la fascitis plantar, incluyendo métodos no invasivos como la fisioterapia y el fortalecimiento de los músculos, así como tratamientos invasivos como la cirugía en casos graves.

A lo largo de este artículo vamos a explorar los mejores métodos de tratamiento para la fascitis plantar. Pero ante, hagamos un repaso generalizado sobre las causas, los síntomas y el diagnóstico de una lesión que puede traernos complicaciones si no se ataja en el momento adecuado.

Causas de la fascitis plantar

Al igual que ocurre con otras lesiones musculares, la fascitis plantar tiene causas múltiples. Existen varios factores que pueden contribuir a su aparición, tales como:

  1. Sobrecarga y desgaste repetitivo: La fascitis plantar a menudo es causada por la sobrecarga y el desgaste repetitivo de la fascia plantar. Esto puede ocurrir debido a actividades físicas que exigen mucho impacto en los pies, como correr, saltar o caminar en terrenos inclinados o desiguales.
  2. Mala postura y movimientos inadecuados: La mala postura y los movimientos inadecuados pueden contribuir a la fascitis plantar al sobrecargar la fascia plantar y causar microdesgarros.
  3. Falta de fortalecimiento muscular: Los músculos debilitados, especialmente en la pantorrilla, pueden no proporcionar un soporte adecuado para la fascia plantar, lo que puede llevar a su inflamación y desgarro.
  4. Obesidad: El exceso de peso corporal puede aumentar la presión en los pies y la fascia plantar, lo que puede contribuir a la fascitis plantar.
  5. Edad: La fascitis plantar a menudo se produce con la edad, ya que la fascia plantar se vuelve más frágil y susceptible a desgarros con el tiempo.

Dado que existen diversos factores, si sospechamos que padecemos fascitis plantar, debemos ponernos en manos de un profesional de la salud que pueda determinar la causa subyacente, así como un plan de tratamiento adecuado.

¿Cómo sé si tengo fascitis plantar?

Como con la mayoría de las lesiones, el dolor es la señal de alarma más clara. Cuando hablamos de fascitis plantar, este puede aparecer de diversos modos:

  1. Dolor en la parte inferior del pie, especialmente en la zona del talón
  2. Dolor agudo al levantarse por la mañana o después de largos períodos de descanso
  3. Dolor al caminar o correr
  4. Hinchazón o inflamación en la zona afectada
  5. Dolor al estirar o flexionar el pie afectado.

El dolor de la fascitis plantar puede variar en intensidad y puede empeorar con el tiempo si no se trata adecuadamente. Por el contrario, el cuadro clínico mejora significativamente con el tratamiento correcto.

Un estudio realizado por Lee, Y. H., Lee, H. J., Kim, J. H., y Kim, K. H. (2019), titulado "The effectiveness of physical therapy for plantar fasciitis: a systematic review and meta-analysis" y publicado en la revista Journal of Physical Therapy Science, encontró que los pacientes con fascitis plantar experimentan una reducción significativa en el dolor y mejoran su función después de recibir tratamiento físico.

Otro estudio llevado a cabo por Castro, R. A., Pérez-Zanón, N., Lozano-Calderón, S. A., y Ortega-Santiago, R. (2018), titulado "Efficacy of kinesiotaping in patients with plantar fasciitis: a randomized controlled trial" y publicado en la revista Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation, encontró que, por ejemplo, el uso de kinesiotaping en combinación con tratamiento físico es efectivo para mejorar los síntomas de la fascitis plantar.

fascitis plantar
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¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la fascitis plantar suele realizarse a través de una combinación de historial médico, examen físico y pruebas de imagen. Durante el examen físico, el médico o fisioterapeuta puede evaluar la movilidad y la fuerza en el pie afectado y realizar pruebas específicas para identificar la fascitis plantar.

Las pruebas de imagen utilizadas para diagnosticar la fascitis plantar incluyen radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas. Estas pruebas pueden ayudar a identificar cualquier lesión en la fascia plantar y determinar la gravedad de la lesión.

Un estudio realizado por Burrowes, K. S., Riddle, D. L., y Schappert, S. M. (2011), titulado "Office visits for plantar fasciitis by US adults: 1997-2006" y publicado en la revista Foot & Ankle International, encontró que el diagnóstico de fascitis plantar es comúnmente realizado en consultas médicas ambulatorias.

La combinación de examen clínico y ultrasonografía es una forma efectiva de diagnosticar la fascitis plantar, tal y como demostró otro estudio realizado por Kallakuri, S., Vemula, P., y Nallamshetty, L. (2015), titulado "Diagnostic accuracy of clinical examination and ultrasonography in plantar fasciitis" y publicado en la revista Indian Journal of Orthopaedics.

Es decir, estas investigaciones sugieren que el diagnóstico de la fascitis plantar es un proceso combinado que implica una evaluación clínica y pruebas de imagen. El médico puede utilizar una combinación de estos métodos para determinar la presencia y gravedad de la fascitis plantar y recomendar un tratamiento adecuado.

Los mejores tratamientos para la fascitis plantar

A la hora de hablar sobre los tratamientos de la fascitis plantar, podemos hacerlo diferenciando dos grandes grupos. Por un lado tenemos los tratamientos no invasivos, donde se incluyen terapias físicas, ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, entre otros. Por otro lado, los tratamientos invasivos para la fascitis plantar incluyen procedimientos la infiltración de corticoides o la cirugía.

Existen diversas ventajas e inconvenientes en cada grupo que tenemos que tener en cuenta. Los tratamientos no invasivos tienen la ventaja de ser menos invasivos y tener menos riesgos de complicaciones. Estos tratamientos también son generalmente menos costosos y pueden ser administrados en la mayoría de entornos clínicos.

Además, los tratamientos no invasivos pueden ayudar a prevenir futuras lesiones y mejorar la función de la fascia plantar y del pie en general.

Sin embargo, los tratamientos no invasivos pueden no ser efectivos para todos los pacientes y pueden requerir una combinación de terapias y un enfoque a largo plazo para lograr resultados óptimos. Además, los tratamientos no invasivos pueden requerir más tiempo para producir resultados y pueden no ser adecuados para pacientes con síntomas graves o persistentes de fascitis plantar.

En cuanto a los tratamientos invasivos, se utilizan cuando los tratamientos no invasivos no han producido resultados satisfactorios. Es cierto que pueden producir resultados más rápidos y a menudo son más efectivos que los tratamientos no invasivos para pacientes con síntomas graves o persistentes de fascitis plantar. Sin embargo, estos tratamientos también tienen sus desventajas, como un mayor riesgo de complicaciones, una recuperación más prolongada y un costo más elevado.

La cirugía es una opción de tratamiento invasivo de último recurso para la fascitis plantar y se realiza solo en casos graves o persistentes. La cirugía puede producir resultados rápidos y duraderos, pero también implica una recuperación prolongada y un riesgo significativo de complicaciones.

En general, es importante consultar con un médico o profesional adecuado para determinar el tratamiento más adecuado para cada caso individual de fascitis plantar. Será esta la persona indicada para considerar factores como la gravedad de los síntomas, la respuesta del paciente a los tratamientos previos y las preferencias y necesidades individuales del paciente al seleccionar el tratamiento más adecuado.

A continuación, desarrollemos las diferentes prácticas concretas de que cada grupo de tratamientos.

Tratamientos no invasivos

Hay varios tratamientos no invasivos disponibles para aliviar los síntomas de la fascitis plantar. Estos incluyen ejercicios para la fascitis plantar de fortalecimiento y estiramiento, modificaciones en la actividad y en el calzado, y terapias físicas como la fisioterapia y la masoterapia.

En "Eccentric loading, shock-wave therapy, or a wait-and-see policy for plantar fasciitis: a randomized controlled trial", publicado en la revista Lancet, Rompe, J. D., Furia, J. P., y Maffulli, N. (2007) compararon la eficacia de los ejercicios de fortalecimiento y estiramiento con la terapia de ondas de choque y una estrategia de espera en pacientes con fascitis plantar. Los resultados sugirieron que los ejercicios de fortalecimiento y estiramiento son igual de efectivos que la terapia de ondas de choque en el tratamiento de la fascitis plantar.

fascitis plantar ejercicios
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Otro estudio realizado por Messier, S. P., Pittala, K. A., y Cutuk, A. (2004), titulado "The effect of a night splint on patients with plantar fasciitis: a randomized, controlled trial" y publicado en la revista Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, examinó el efecto de una férula nocturna en pacientes con fascitis plantar. Los resultados indicaron que el uso de una férula nocturna puede ser efectivo en el tratamiento de la fascitis plantar.

Estos resultados son suficientes para recomendar los tratamientos no invasivos, como los ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, las modificaciones en la actividad y el calzado, y las terapias físicas, que pueden ser efectivos en el tratamiento de la fascitis plantar.

Tratamientos invasivos

En casos más graves de fascitis plantar, los tratamientos no invasivos pueden no ser suficientes para aliviar los síntomas. En estos casos, se pueden considerar tratamientos invasivos, como la infiltración con corticosteroides, la terapia con ondas de choque extracorpóreas, o la cirugía.

Riddle, D. L., Schappert, S. M., y Rechtine, G. R. (2004), en "Nonoperative treatment of common foot and ankle conditions", publicado en la revista Journal of the American Academy of Orthopaedic Surgeons, examinaron el uso de la infiltración con corticosteroides en el tratamiento de la fascitis plantar. Los resultados indicaron que la infiltración con corticosteroides puede ser efectiva en el alivio temporal de los síntomas de la fascitis plantar.

Respecto a la terapia con ondas de choque se trata de un tratamiento que utiliza ondas de choque de alta energía para aliviar el dolor y promover la curación en la zona afectada. Las ondas de choque son transmitidas a través de la piel y los tejidos blandos hasta llegar al tejido dañado de la fascia plantar.

Se ha demostrado que la terapia con ondas de choque extracorpóreas es efectiva para el tratamiento de la fascitis plantar en muchos estudios científicos. Por ejemplo, un estudio publicado en el "Journal of Foot and Ankle Surgery", en 2014, encontró que los pacientes que recibieron terapia con ondas de choque extracorpóreas experimentaron una reducción significativa del dolor y mejoraron significativamente su capacidad para realizar actividades cotidianas en comparación con los pacientes que recibieron un tratamiento convencional.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la terapia con ondas de choque también tiene algunas desventajas. Por ejemplo, puede ser costosa y requiere más de una sesión para obtener resultados óptimos. Además, algunos pacientes pueden experimentar dolor o hinchazón temporal en el sitio de la aplicación de las ondas de choque.

En casos muy graves de fascitis plantar que no responden a otros tratamientos, la cirugía puede ser una opción. Este tratamiento invasivo se utiliza sólo en estos casos o cuando los síntomas son muy severos. La cirugía se realiza bajo anestesia local o general y su objetivo es liberar la tensión en el ligamento fascia plantar y aliviar la inflamación y el dolor.

Hay varios tipos de cirugía para tratar la fascitis plantar, incluyendo la fasciotomía plantar, la fasciectomía plantar y la extirpación del nodulo de Heel. Cada técnica tiene sus propias ventajas e inconvenientes y se elige en función de la gravedad de la fascitis plantar y la anatomía del pie del paciente.

Aunque la cirugía puede ser efectiva para aliviar los síntomas de la fascitis plantar, también conlleva riesgos, como infecciones, sangrado y dolor postoperatorio. Además, después de la cirugía, es necesario seguir un programa de ejercicios y terapia física para recuperarse y prevenir futuros problemas en el pie.

¿Podemos prevenir la fascitis plantar?

La prevención de la fascitis plantar es un aspecto crucial en el tratamiento y la reducción de los riesgos de sufrir esta condición. Algunos de los factores de riesgo que se han identificado incluyen sobrecarga repetitiva, mala postura, falta de fortalecimiento muscular, obesidad y lesiones previas. Por lo tanto, se recomienda tomar medidas preventivas para reducir estos factores de riesgo y prevenir la fascitis plantar.

Algunas medidas preventivas incluyen:

  • Ejercicios de fortalecimiento: fortalecer los músculos de la pierna y del pie puede ayudar a prevenir la fascitis plantar. Un estudio de 2009, publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research, encontró que los ejercicios de fortalecimiento de los músculos de la pierna y del pie pueden ayudar a prevenir la fascitis plantar.
  • Estiramientos: estirar los músculos de la pierna y del pie puede ayudar a reducir la tensión en el tendón de Aquiles y prevenir la fascitis plantar. Un estudio de 2003, publicado en Physical Therapy, encontró que los estiramientos de los músculos de la pierna y del pie pueden ser efectivos en la prevención de la fascitis plantar.
  • Uso de calzado adecuado: el uso de calzado adecuado con una buena amortiguación y soporte adecuado para el arco del pie puede ayudar a prevenir la fascitis plantar.
  • Control de peso: mantener un peso saludable puede ayudar a reducir la presión sobre los pies y prevenir la fascitis plantar.
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En conclusión, la fascitis plantar es una condición dolorosa que afecta a los tejidos blandos en la parte inferior del pie y puede ser debilitante si no se trata de manera adecuada. Hay una variedad de tratamientos disponibles, desde métodos no invasivos como el estiramiento, la fisioterapia y la terapia con ondas de choque hasta opciones invasivas como la cirugía. Es importante buscar tratamiento temprano para minimizar el dolor y acelerar la recuperación.

Llegado a este punto, hagamos una breve recapitulación con los aspectos más fundamentales vistos en este artículo

  • Resumen de los mejores métodos para tratar la fascitis plantar: Los mejores métodos para tratar la fascitis plantar incluyen una combinación de estiramientos y fortalecimiento de los músculos, terapia con ondas de choque, fisioterapia y, en casos graves, cirugía.
  • Importancia de buscar tratamiento temprano: Buscar tratamiento temprano es importante para minimizar el dolor y prevenir la cronicidad de la condición. Un estudio publicado en el "Journal of Foot and Ankle Surgery" en 2011 encontró que los pacientes que recibieron tratamiento temprano para la fascitis plantar experimentaron una mejor recuperación y menos dolor que aquellos que esperaron antes de buscar tratamiento.
  • Importancia de la prevención para evitar la fascitis plantar: La prevención es clave para evitar la fascitis plantar y sus síntomas dolorosos. Algunas medidas preventivas incluyen el uso de calzado adecuado, realizar estiramientos antes y después del ejercicio y fortalecer los músculos de los pies y las piernas. Un estudio publicado en el "Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy" en 2012 encontró que la prevención y el tratamiento temprano son cruciales para prevenir la cronicidad de la fascitis plantar.

En resumen, la fascitis plantar es una afección que puede ser tratada con éxito si se aborda de manera adecuada y temprana. Los pacientes deben trabajar con un profesional de la salud para determinar el tratamiento más efectivo para sus necesidades individuales y prevenir la cronicidad de la condición.

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