Triatlón y embarazo
Periodo delicado y complicado en muchos aspectos fisiológicos para la mujer, ya que sufre varios cambios físicos, síquicos y hormonales que trastocan o varían su ciclo vital.
Ahora bien, ¿se puede entrenar estando embarazada? La respuesta es clara, contundente y concisa, SÍ.
Pero antes de ponernos las mallas, casco o gafas de natación tenemos que tener en cuenta una serie de indicaciones:
- Condición física de la mujer: cuanto mayor sea ésta mayor volumen e intensidad de entrenamiento puede soportar aquí. Ojo, siempre teniendo en cuenta las características que tiene que tener cada sesión y los límites que no pueden sobrepasar.
- Ejercicio aeróbico: dónde participan gran cantidad de grupos musculares.
- No más de 15´la parte principal.
- No sobrepasar las 140ppm.
- No sobrepasar los 38º.
- Cuidar la hidratación y el aporte calórico: ya que ambos se ven aumentados por las necesidades de la personita que tienen dentro.
- Evitar la maniobra de Valsalva.
- Trabajo de fuerza 2 veces por semana: incidiendo en el trabajo con el peso corporal y con pesos externos mínimos.
- Evitar ejercicios en posición supina ya que el retorno venoso disminuye: pero la natación, aunque se desarrolle en esa posición aumenta este retorno por las características del ejercicio.
- En el último trimestre el ejercicio genera una ligera hipoglucemia: tener siempre a mano algún tipo de alimente para evitar esas caídas.
También tenemos que conocer las contraindicaciones o motivos por los que suprimir la sesión de entrenamiento:
- Sangrado vaginal.
- Disnea previa al ejercicio.
- Dolor de cabeza.
- Debilidad muscular.
- Dolor o inflamación de pantorrillas.
- Disminución de movimientos fetales.
- Disminución del líquido amniótico.
Ya lo tenemos casi todo, pero falta la parte central y motivo de este escrito, y no es otra cosa que el entrenamiento en sí, éste debe ser de la siguiente forma:
- Natación: totalmente recomendable, siempre que la intensidad no supere el 70% de la frecuencia cardiaca máxima, se haga en agua con una temperatura templada (evitando aumentos de temperatura fetal)
- Ciclismo: intentaremos evitarlo, más que nada por el alto riesgo de caída, lo realizaremos en rodillo o bicicleta estática, las sesiones deben de ser cortas, como mucho de 40´, con habitaciones o lugares bien aireados, ventilación externa y con bebida y comida disponible.
- Carrera: es la disciplina menos recomendable por el alto impacto, se pueden desarrollar sesiones aeróbicas de hasta 50´, pero en el último trimestre las suprimiremos.
- Fuerza: altamente recomendable, por los cambios corporales que se producen y para paliar los mismos. Se pueden desarrollar sesiones con autocargas, con TRX y con pesos ligeros.
Embarazada se puede y se debe entrenar, el feto estará más saludable, tendrá un menor riesgo de sufrir obesidad en su desarrollo vital, tú te sentirás mucho mejor por las endorfinas liberadas y tu embarazo será más feliz y llevadero.
Sin más me despido con un…..¡¡EMBARAZADAS A ENTRENAR!!