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16 de octubre de 2026

Entrenamientos

Qué son las zonas de entrenamiento y cómo sacarles el máximo partido

lionel sanders running daytona qué significa aeróbico y anaeróbico
Foto: PTO // Tommy Zaferes

Entrenar con frecuencia cardiaca en ciclismo es una de las formas más accesibles de controlar la intensidad en la bici, especialmente cuando aún no disponemos de potenciómetro. Las zonas de entrenamiento nos permiten enfocar cada sesión hacia un objetivo concreto: recuperar, construir base aeróbica, trabajar el umbral o disparar el VO2Max. A continuación te explicamos cómo funcionan, cómo calcularlas y cómo aplicarlas en cada disciplina del triatlón.

¿Qué son las zonas de entrenamiento?

Básicamente son una forma de controlar la intensidad de nuestro entrenamiento. Es decir, se trata de diferentes niveles de esfuerzo que ayudan a desarrollar diferentes tipos de condición física. No tiene más.

¿Cuántas zonas de entrenamiento existen?

Aquí puedes encontrar numerosas propuestas. Muchos autores hablan de las cinco zonas de entrenamiento clásicas, aunque algunos trabajan con seis o incluso siete. Esto depende normalmente de los criterios de cada entrenador.

La nomenclatura también es muy amplia. Entre las formas para identificar las zonas de entrenamiento podemos encontrar:

  • A1, A2, A3, A4, A5
  • R0, R1, R2, R3, R4
  • I, II y III
  • <UAE, UAE, UAE-UAN, >UAN, PAM, LACT-I, LACT-II, III
  • AEL, AEM, AEI, ANLA

Cada una de estas terminologías corresponde a unos rangos concretos que se fijan a partir de los resultados de un test. Un modelo de cinco zonas sería este:

  • Zona 1 – Recovery: ayuda al cuerpo a recuperarse.
  • Zona 2 – Resistencia: esfuerzo aeróbico suave. Las sesiones en zona 2 no suelen ser exigentes.
  • Zona 3 – Tempo: empezamos a salir de la zona de confort. Mejoran la capacidad para eliminar y reciclar el ácido láctico y, por tanto, elevan el umbral de lactato.
  • Zona 4 – Umbral: comenzamos a trabajar en déficit de oxígeno, es decir, anaeróbicamente.
  • Zona 5 – VO2Max: entrenamientos orientados a mejorar el consumo máximo de oxígeno.

Ten en cuenta que el número de zonas puede variar entre disciplinas. Es habitual que un mismo entrenador utilice cinco zonas para la carrera a pie y siete para la bici.

¿De qué dependen las zonas de entrenamiento?

Las zonas de entrenamiento se pueden determinar en base a diferentes métricas: frecuencia cardiaca, ritmo de carrera o potencia en ciclismo. En nuestro post sobre cómo entrenar por zonas de frecuencia cardiaca profundizamos en las ventajas e inconvenientes de cada métrica.

En deportistas más inexpertos es habitual trabajar con frecuencia cardiaca, sobre todo en el ciclismo, donde por regla general no se invierte en un potenciómetro hasta tener una base sólida.

En el caso de la natación, solemos trabajar con ritmos, dado que nadar con pulsómetro es poco frecuente y no siempre tiene sentido operativo.

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Sin embargo, la gran mayoría de entrenadores prefieren trabajar con ritmos o potencia en todas las disciplinas. Si tu compañero te dice que ha corrido series de 3 minutos a 165 ppm, ¿eso es bueno o malo? Con ese solo dato, poco podemos concluir. La unión de frecuencia cardiaca con el ritmo o la potencia sí nos da una imagen completa de la sesión.

Entrenamiento por frecuencia cardiaca en ciclismo: cómo calcular tus zonas

El entrenamiento por frecuencia cardiaca en ciclismo parte de dos parámetros: la frecuencia cardiaca máxima (la que alcanzamos en un esfuerzo máximo muy breve) y la frecuencia cardiaca en reposo (el pulso al despertar sin levantarse de la cama).

El pulso máximo puede calcularse de dos formas. La más fiable es mediante una prueba de esfuerzo. Como alternativa estimada podemos usar cualquiera de estas fórmulas:

  • FC máx = 205,8 − (0,685 × edad en años)
  • FC máx = 206,3 − (0,771 × edad en años)
  • FC máx = 217 − (0,85 × edad en años)
  • FC máx = 208 − (0,7 × edad en años)
  • FC máx = 220 − edad en años

En mujeres puede considerarse un 5 % inferior a la de los hombres, o usar la fórmula FC máx = 210 − edad en años.

Una vez tenemos ambos datos, calculamos las zonas aplicando los porcentajes de la siguiente tabla (método de reserva de frecuencia cardiaca de Karvonen):

Foto: García Pallarés, J; Morán-Navarro, R. (2012).

Zonas de frecuencia cardiaca en ciclismo (modelo 5 zonas)

Para aplicarlo directamente sobre la bici, estas son las cinco zonas con su rango de FC y el tipo de trabajo que desarrolla cada una:

ZonaNombre% FC MáxSensaciónPara qué sirve
Z1Recovery< 60 %Muy fácil, puedes cantarRecuperación activa, rodajes suaves
Z2Resistencia aeróbica60–70 %Conversación fluidaBase aeróbica, quema de grasas
Z3Tempo71–80 %Frases cortas, algo de esfuerzoUmbral de lactato, fondo específico
Z4Umbral81–90 %Solo monosílabosPotencia en umbral, FTP
Z5VO2Max91–100 %Imposible hablarCapacidad aeróbica máxima

Si quieres ir un paso más allá, en nuestro artículo sobre la trampa de la zona 2 en ciclismo explicamos por qué muchos ciclistas entrenan más alto de lo que creen.

Frecuencia cardiaca vs. potencia en ciclismo: ¿cuál usar?

La frecuencia cardiaca tiene un retardo de respuesta de entre 30 segundos y 2 minutos respecto al esfuerzo real. Por eso, en intervalos cortos o subidas explosivas, la potencia reacciona de forma mucho más inmediata. Sin embargo, la FC aporta información que la potencia no da: el estado de fatiga, la deshidratación o el calor elevan el pulso aunque la potencia sea la misma. Usar ambas métricas a la vez es la estrategia óptima.

Si quieres entender mejor cómo distribuir la carga entre zonas, el artículo sobre entrenamiento en zona 2 y rendimiento y el de entrenamiento polarizado te darán contexto clave.

Test para determinar zonas de entrenamiento

Hay numerosas vías para fijar nuestras zonas, desde pruebas en laboratorio hasta diferentes test que podemos realizar por nuestra cuenta. Se puede llegar a ellas mediante una prueba de esfuerzo (ergoespirometría), un test de lactato o test de campo con operaciones matemáticas.

cinta prueba de esfuerzo
Foto: Cenit Cardiologia

Aunque lo más indicado es siempre someterse a una prueba de gases con profesionales, a continuación explicamos cómo determinar las zonas sin ayuda externa en cada disciplina.

Natación

En natación lo más común es calcular la velocidad crítica y, a partir de ahí, establecer los rangos de entrenamiento.

El concepto de velocidad crítica surge del concepto de potencia crítica, que representa la mayor potencia sostenible sin fatiga y cuya energía procede preferiblemente del metabolismo aeróbico (Vandewalle y col., 1997).

Wakayoshi y col. (1992a, 1992b) adaptaron este concepto a la natación desarrollando varios protocolos. El más extendido consiste en nadar un 200 y un 400 (o distancias similares: 200-800 o 400-800) en la misma sesión con descanso suficiente entre ambos. Una vez obtenidos los tiempos, se despeja la fórmula:

zonas de entrenamiento
Foto: g-se

Restamos la distancia corta a la larga y dividimos el resultado por la diferencia de tiempos (mayor menos menor). El cociente es la velocidad crítica, y las zonas quedan así:

  • Zona 1: 75–80 % de la velocidad crítica.
  • Zona 2: 80–90 % de la velocidad crítica.
  • Zona 3: 90–100 % de la velocidad crítica.
  • Zona 4: 100 % de la velocidad crítica.
  • Zona 5: 100–110 % de la velocidad crítica.
natación
Foto: Envato Elements

Ciclismo

La forma más extendida de calcular las zonas en ciclismo es el test de FTP: un esfuerzo máximo constante de 20 minutos, preferiblemente en una pendiente moderada (un puerto en torno al 5 %). Los vatios medios obtenidos se multiplican por 0,90 y ese es nuestro Umbral de Potencia Funcional, es decir, los vatios que somos capaces de mantener durante aproximadamente una hora. Si quieres profundizar en este protocolo, te explicamos cómo calcular tu umbral de lactato en ciclismo sin laboratorio paso a paso.

Si prefieres un plan estructurado que integre estas zonas desde el primer día, echa un vistazo a nuestros servicios de entrenamiento personalizado.

A partir del FTP, las zonas de potencia son:

  • Zona 1 – Regenerativa: por debajo del 55 % del FTP.
  • Zona 2 – Aeróbica: 55–75 % del FTP.
  • Zona 3 – Tempo: 76–90 % del FTP.
  • Zona 4 – Umbral: 91–105 % del FTP.
  • Zona 5 – VO2Max: 106–120 % del FTP.
  • Zona 6 – Capacidad anaeróbica: 121–150 % del FTP.
  • Zona 7 – Potencia neuromuscular: más del 150 % del FTP.

Carrera a pie

Hay varias formas de establecer las zonas para la carrera a pie: desde el ritmo medio de una prueba de una hora hasta un test de 20 minutos similar al FTP ciclista, multiplicando el ritmo obtenido por 1,05. Ese resultado es nuestro Ritmo de Umbral Funcional. Un sistema de siete zonas comprendería:

  • Zona 1 – Regenerativa: por debajo del 80 % del umbral.
  • Zona 2 – Aeróbica: 80–87 % del umbral.
  • Zona 3 – Tempo: 88–95 % del umbral.
  • Zona 4 – Umbral: 95–105 % del umbral.
  • Zona 5 – VO2Max: 106–115 % del umbral.
  • Zona 6 – Capacidad anaeróbica: 116–150 % del umbral.
  • Zona 7 – Potencia neuromuscular: más del 150 % del umbral.

Zonas de entrenamiento con percepción subjetiva del esfuerzo

Otro método para establecer zonas de entrenamiento es la Escala de Borg: una tabla con diferentes niveles que clasifican la percepción del esfuerzo del deportista más allá de cifras de potencia, ritmos o pulso.

Es una buena opción para deportistas que empiezan sin sensores, o para sesiones en medios donde otras variables serían difíciles de cuantificar: Trail, MTB en trialeras o caminos con subidas y bajadas constantes donde es imposible mantenerse en rangos de frecuencia o vatios.

zonas de entrenamiento
Foto: wikideporte.com

¿Cómo distribuir el tiempo en cada zona? El modelo 80/20

Una de las preguntas que más nos llegan es cuánto tiempo dedicar a cada zona. La evidencia científica y la práctica de los mejores entrenadores apuntan al modelo polarizado o 80/20: aproximadamente el 80 % del volumen total en zonas bajas (Z1-Z2) y el 20 % en intensidades altas (Z4-Z5). La zona 3 (tempo) se usa con moderación, ya que genera mucha fatiga sin el estímulo específico de las zonas extremas. Puedes leer más sobre esto en nuestro artículo sobre entrenamiento polarizado y en el post dedicado a entrenamiento sweetspot, que ocupa ese espacio entre Z3 y Z4.

Conclusiones clave

  • El entrenamiento por frecuencia cardiaca en ciclismo es la vía de entrada más accesible para controlar intensidad sin potenciómetro.
  • La FC tiene retardo de respuesta; combinarla con potencia o ritmo da una imagen más completa de cada sesión.
  • Las zonas se calculan a partir de la FC máxima y la FC en reposo mediante el método de Karvonen.
  • Cinco zonas son suficientes para la mayoría de triatletas aficionados; siete zonas son más habituales en ciclismo de competición.
  • La distribución óptima del volumen sigue el modelo 80/20: mayoría de kilómetros en zona baja, trabajo de calidad en zona alta.
  • La Escala de Borg es una alternativa válida cuando no disponemos de sensores o el terreno no permite mantener rangos.
  • Someterse a una prueba de gases sigue siendo el método más preciso para fijar los umbrales reales.

Preguntas frecuentes sobre entrenamiento y frecuencia cardiaca en ciclismo

¿Cuál es la frecuencia cardiaca ideal para entrenar en ciclismo?

No existe una cifra universal: depende de tu FC máxima y tu FC en reposo. Para un trabajo aeróbico de base (Z2), el rango habitual está entre el 60 % y el 70 % de tu FC máxima. Para trabajo en umbral (Z4), entre el 81 % y el 90 %.

¿Cómo calculo mi frecuencia cardiaca máxima para ciclismo?

La forma más fiable es mediante una prueba de esfuerzo. Como estimación rápida puedes usar FC máx = 208 − (0,7 × edad), aunque recuerda que las fórmulas tienen un margen de error de ±10–15 ppm.

¿Es mejor entrenar en ciclismo por frecuencia cardiaca o por potencia?

La potencia es más precisa en esfuerzos cortos e intermitentes porque no tiene retardo. La FC aporta información sobre el estado del organismo (fatiga, calor, deshidratación). Lo ideal es usar las dos; si solo puedes elegir una y no tienes potenciómetro, la FC es una herramienta más que suficiente.

¿Cuánto tiempo debo rodar en zona 2?

El modelo polarizado sugiere que alrededor del 80 % de tu volumen semanal debería estar en Z1-Z2. En la práctica, para un triatleta aficionado con 8–12 horas semanales, eso se traduce en sesiones largas de 1,5 a 3 horas mayoritariamente en zona 2.

¿Con qué frecuencia debo repetir el test para actualizar mis zonas?

Recomendamos revisarlas cada 6–8 semanas o al inicio de cada nuevo bloque de entrenamiento. La condición física cambia y unas zonas desfasadas te harán entrenar demasiado fácil o demasiado duro sin saberlo.

¿Puedo determinar mis zonas de FC sin hacer una prueba de esfuerzo?

Sí. Puedes estimar la FC máxima con las fórmulas indicadas arriba y medir la FC en reposo durante tres mañanas consecutivas tomando la media. Con esos dos datos y el método de Karvonen obtendrás unos rangos suficientemente útiles para empezar.

¿La frecuencia cardiaca varía entre ciclismo y carrera a pie?

Sí. En carrera a pie la FC suele ser entre 5 y 10 ppm más alta que en ciclismo para el mismo esfuerzo percibido, porque se implica más masa muscular y se trabaja en contra de la gravedad. Por eso las zonas de FC no son directamente extrapolables entre disciplinas.

¿Qué pulsómetro necesito para entrenar en ciclismo?

Cualquier banda de pecho con protocolo ANT+ o Bluetooth es suficiente. Las bandas de pecho son más precisas que los sensores ópticos de muñeca, especialmente en esfuerzos de alta intensidad o con frío. La mayoría de ciclocomputadores modernos las leen sin problema.

¿Qué zona de frecuencia cardiaca es la mejor para quemar grasa?

La zona 2 (60–70 % de la FC máxima) es donde el porcentaje de grasa utilizada como combustible es mayor. Sin embargo, el gasto calórico total también importa: una sesión en zona 3-4 puede quemar más calorías absolutas aunque el porcentaje de grasa sea menor. Si tu objetivo es el rendimiento, prioriza la zona 2 para el volumen base.

¿Cómo afecta la fatiga acumulada a la frecuencia cardiaca?

La fatiga puede provocar tanto una FC más baja de lo esperado (sobreentrenamiento, sistema nervioso parasimpático activado) como una FC más alta (deshidratación, calor, enfermedad). Monitorizar la FC en reposo cada mañana es una herramienta útil para detectar ambos estados.

¿Necesito un entrenador para aplicar las zonas de entrenamiento correctamente?

No es imprescindible, pero sí acelera el proceso. Un entrenador online puede diseñar la distribución de zonas adecuada a tu objetivo y corregir errores que a menudo no detectamos solos. Si prefieres un plan completamente a tu medida, nuestro servicio de entrenamiento personalizado es una buena opción.

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