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martes, 3 de noviembre de 2026 instagram youtube facebook x

Sam Long: 220 kilómetros en bici y 34 corriendo dos semanas antes de IRONMAN Florida

· · 5 min de lectura
sam long
Foto: Getty Images for IRONMAN // Sean M. Haffey

Sam Long terminó sexto en el Mundial de IRONMAN de Kona el 10 de octubre. Dos semanas después, el estadounidense volvió a acumular kilómetros: 220 en bicicleta, seguidos de una carrera a pie, y casi 34 corriendo al día siguiente. El bloque llegó cuando ya valoraba disputar otro IRONMAN antes de acabar el año.

El objetivo de Long: clasificarse para Kona 2027

El calendario explica parte de esa decisión. Long quiere asegurar cuanto antes su clasificación para el Mundial de 2027 y organizar con más libertad la próxima temporada. El 26 de octubre planteó dos posibilidades en sus redes sociales: IRONMAN Florida, el 7 de noviembre, o Cozumel, el día 22.

Florida le tiene inscrito provisionalmente con el dorsal uno, aunque su presencia todavía no equivale a una confirmación de salida. La prueba de Panama City Beach ofrece tres plazas masculinas para Kona 2027. En su lista aparecen también Magnus Ditlev, Rudy von Berg, Cameron Wurf, Matt Hanson y Ben Kanute.

Entre Kona y Florida median 28 días. Es un intervalo corto para competir dos veces en larga distancia, especialmente cuando la primera carrera ha exigido casi ocho horas de esfuerzo. La cuestión ya no es ganar una condición física nueva, sino gestionar cuánto entrenamiento conserva Long sin comprometer la recuperación.

Sam Long: 220 kilómetros en bici y 34 corriendo dos semanas antes de IRONMAN Florida

Sábado: 220 kilómetros a casi 41 km/h

El sábado 24 de octubre completó 220 kilómetros de ciclismo en 5:22:50, con 974 metros de desnivel positivo. La media fue de 40,9 kilómetros por hora. Al bajarse de la bicicleta añadió una carrera a pie de transición, cuya distancia no figura en los datos difundidos sobre la jornada.

La velocidad impresiona, pero por sí sola explica poco sobre el esfuerzo. Long no hizo pública la potencia de esa salida, y factores como el viento, el recorrido o la posibilidad de rodar acompañado condicionan la media. Tampoco conocemos la frecuencia cardíaca ni cómo distribuyó la intensidad durante esas cinco horas.

Como referencia, en el Mundial de Hawái había completado los 180 kilómetros de ciclismo en 4:12:50, con una potencia media cercana a los 315 vatios, según los datos publicados de aquella actuación. La comparación sirve para situar su capacidad sobre la bicicleta, pero no permite atribuir una intensidad equivalente al entrenamiento del sábado.

Domingo: casi 34 kilómetros con intervalos

El domingo 25 llegó la segunda parte: una tirada de casi 34 kilómetros que incluía intervalos. No se han publicado los ritmos de cada tramo ni la recuperación entre esfuerzos. Sí sabemos que se produjo menos de un día después de la salida larga en bici y de la carrera posterior.

Juntar ambas sesiones obliga a correr con fatiga acumulada, una situación habitual en la parte final de un IRONMAN. Pero su utilidad concreta depende de cómo se ejecuten los intervalos y de la carga de los días anteriores. Sin esos datos, calificar el fin de semana de entrenamiento excesivo sería especular.

Sam Long: 220 kilómetros en bici y 34 corriendo dos semanas antes de IRONMAN Florida

De Kona a Florida: el valor de su rendimiento en bicicleta y carrera

Long venía, además, de su mejor resultado en un Mundial de larga distancia. En Kona salió del agua en 54:47, varios minutos por detrás de los primeros, y acabó sexto con 7:55:21. Su parcial ciclista y un maratón de 2:42:57 le permitieron remontar hasta los puestos delanteros.

El rendimiento a pie resulta especialmente significativo porque llegó después de una bicicleta muy rápida. En declaraciones posteriores a la carrera, Long aseguró que había completado el mejor IRONMAN de su trayectoria. También reconoció dificultades para alimentarse al empezar la maratón, después de ingerir demasiados carbohidratos sobre la bicicleta.

Su preparación para Kona había incorporado un seguimiento fisiológico detallado. Parker Spencer, técnico vinculado a USA Triathlon que participó en las pruebas metabólicas, explicó que trabajaron sobre la capacidad de sostener potencia con menor coste energético. También ajustaron las pautas de ritmo y alimentación para preservar la carrera a pie.

Las mediciones que publicó Spencer mostraron cambios en el perfil metabólico de Long, entre ellos una mayor potencia a la intensidad de máxima oxidación de grasas. Esos datos ayudan a entender el enfoque de su preparación, aunque no explican por sí solos el doblete de octubre ni permiten conocer qué buscaba exactamente con cada sesión.

¿Cuánto puede afectar este bloque a su recuperación?

Queda un factor decisivo: la descarga previa a la competición. Los estudios sobre deportes de resistencia encuentran mejoras de rendimiento cuando se reduce el volumen durante una o dos semanas, manteniendo parte de la intensidad. Que ese modelo resulte adecuado para Long dependerá de su recuperación real tras Kona y del entrenamiento posterior.

Si finalmente toma la salida en Florida, llegará cuatro semanas después de su sexto puesto en Hawái y trece días después de aquella tirada de casi 34 kilómetros. Su objetivo declarado es obtener la clasificación para 2027; todavía está por ver dónde intentará conseguirla y con qué frescura afrontará la próxima carrera.

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Diego Rodríguez
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