Qué hacer (y que no hacer) en Strava siendo triatleta
¡Que levante la mano el que esté libre de Strava! La aplicación se ha convertido en mucho más que una herramienta para medir nuestros entrenamientos: es toda una red social donde compartimos carreras, sesiones de entrenamiento, impresiones, comentarios, fotos, etc. Y no sólo en el mundo amateur, sino que podemos encontrar a muchos profesionales con cuenta en Strava; aunque esto último no mola tanto cuando vemos nuestros entrenamientos y los suyos.
Hablando de profesionales, uno de los más activos es Jesse Thomas, ganador del Ironman de Lanzarote en 2016. El estadounidense publicó hace unos años, como fruto de su experiencia, una lista de consejos sobre qué hacer y qué no hacer en Strava siendo triatleta. Hemos querido recuperarlos y compartirlos con vosotros a modo de «manual de instrucciones» con el que poder sacarle el mayor partido y divertirte.
Registrar todos los entrenamientos
Vale, es bastante obvio y básico si queremos sacarle partido. Los entrenamientos de bici y carrera a pie se cargan automáticamente sincronizando nuestro reloj GPS. Para la piscina muchos de nosotros prefiere nadar sin reloj, así que basta con pulsar «+» y añadir manualmente el tiempo y la distancia para tener el registro. Esto te permite hacer un seguimiento de todas tus sesiones, volúmenes, horas de entrenamiento, etc.
Se creativo
¿»Morning ride»? ¿»Afternoon swim»? ¡Venga ya! Es una red social, se creativo, divierte a la gente. Alguna anécdota o adjetivo que defina tu entrenamiento; habla de tus compañeros de viaje, del «dolor de patas» que se te queda.
Sigue a los demás
Como comentamos Strava se ha convertido en un red social que va mucho más allá de subir tus entrenamientos. Cada vez permite interactuar en mayor medida a través de comentarios, menciones, etc. Sigue a tus amigos, compañeros de trabajo, familiares y atletas profesionales. Es una gran comunidad de personas en la que puedes formar nuevos lazos, amistades y conseguit motivación para salir a entrenar.
Comenta y habla un poco de basura
Strava pasa por un buen medio para entretenerse. Comentar a tus amigos, interactuar, felicitarlos por sus entrenamientos y carreras, también reírse un poco de los demás, crear debates y hablar de la basura y los trapos sucios -siempre presentes en el mundillo- son opciones fantásticas para divertirse en la aplicación. Pero ojo, que alguno puede salir mal parado.
Sube fotos
Comparte imágenes de tus entrenamientos, no seas soso. Aportan cierto atractivo a tu actividad y permite compartir momentos: vistas, naturaleza, fauna, situaciones graciosas, amigos, cualquier cosa que pase en el camino.
Ojo con dejar el GPS encendido de vuelta a casa
No sería la primera vez que alguien destroza un KOM por volver a casa conduciendo mientras su GPS sigue registrando un entrenamiento. Ten cuidado porque si eso sucede tendrás muchas personas deseando acabar con tu vida.
Cuidado con las fotos que subes a Instagram
Si tienes conectada tu cuenta de Instagram con Strava cualquier foto que subas recientemente tras una actividad aparecerá en esta en tu perfil de Strava. ¿Imaginas una sesión de pista dura ilustrada por una foto tuya frente al espejo del baño?
Arde en los segmentos
Para eso están, para ponernos a prueba. Es el lado competitivo de Strava. Tienes la posibilidad de medirte con otros deportistas, de demostrar todo lo que has entrenado, de dejar claro quién manda en el barrio o simplemente de martirizar a tu colega porque no puede contigo por mucho que lo intente. ¿Qué sería de las salidas de bici sin esos piques en determinados segmentos?
Pero no lo tomes por costumbre
Ya sabéis eso de que todo en exceso es malo. Los segmentos son algo fantástico para divertirse, pero no podemos dedicarnos a perseguirlos constantemente. Básicamente porque nos estaremos cargando nuestra planificación con total seguridad y sufriremos más de la cuenta. Siempre debe prevalecer el plan establecido: si toca ir lento, se va lento.
Utiliza las herramientas de análisis
Una gran característica de Strava es que puede analizar las sesiones de natación, ciclismo y carrera a pie. Esto se puede hacer por tiempo, ritmo, velocidad, frecuencia cardíaca y potencia, todo dependiendo de la cantidad de dispositivos que tengamos y de las variables que midamos. Es una gran herramienta para hacer un seguimiento de todas las variables de entrenamiento, analizar nuestras sesiones, hacer comparativas, ver si cumplimos objetivos, estudiar nuestro estado de forma, etc.
Registra las carreras
Porque en el triatlón todos nos probamos en el mismo circuito. Podemos comparar cómo lo hicimos en cada uno de los segmentos. Además, compara con otros triatletas; los de tu grupo de edad, los del mismo género y los profesionales -si es que estás a la altura-.