Lionel Sanders se borra de Challenge Xiamen: «No voy a China»
Lionel Sanders no correrá este fin de semana Challenge Xiamen. El canadiense, de 38 años, afirma que lleva cinco noches tosiendo y que prefiere no repetir un error de esta temporada. En su lugar, afrontará la distancia IRONMAN en IRONMAN Cozumel, el 22 de noviembre.
Sanders figuraba en el cartel de la prueba china, donde se esperaba su duelo con Kristian Blummenfelt y Gustav Iden. Lo explicó en un vídeo de YouTube con su mujer y mánager, Erin, que le preguntó si viajaba. «No voy a China. Iba a ir y tenía bastantes ganas, pero me he vuelto a poner enfermo», respondió.
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Un viaje largo y menos de 48 horas para adaptarse
Su itinerario le dejaba menos de 48 horas en China antes de competir. A la tos se sumaban el viaje y el cambio horario, con una carrera que se disputaría a media tarde o primera hora de la noche en su reloj biológico. «Decidí que es una mala decisión para mí. No voy a hacerlo», dijo.
Pesa también lo ocurrido en septiembre. Sanders terminó tercero en IRONMAN 70.3 Cozumel tras llegar a la carrera con molestias. «Me sentía fatal, con fiebre literalmente un día antes. Una decisión absolutamente horrible. Y no voy a cometer ese error otra vez», admitió.

Cozumel, un IRONMAN con calor para recuperar la confianza
El cambio de destino no busca una carrera más fácil. Sanders ha pasado días duros en Hawái y en IRONMAN Texas, y asegura que enfrentarse ahora a esas debilidades le motiva más que sumar otra victoria en una prueba de media distancia menos competida. «¿Qué sería realmente satisfactorio para mí en este momento? Hacer un IRONMAN con calor y notar, aunque sea un atisbo, que voy en la dirección correcta», explicó.
Confirmó después la decisión: «Voy a hacer IRONMAN Cozumel. No tengo mucho tiempo para cambiar el plan, así que voy a hacer muchas salidas de cinco horas en bici». Añadió que será «bastante prudente con la carrera a pie» y que intentará comer más a medida que aumente la carga.
Su hipótesis es que no cubría sus necesidades energéticas cuando no controlaba lo que comía. Describe un apetito naturalmente bajo: «Podría entrenar siete horas y comer unas 3.000 calorías». Cree que una mala alimentación puede influir en sus enfermedades repetidas y en su capacidad de asumir entrenamiento, aunque presenta esto como una teoría por probar: «Creo que podré alimentar mucho mejor los entrenamientos, esa es mi hipótesis y quiero ponerla a prueba».

Una temporada con altibajos y dudas sobre el futuro
Sus cuatro resultados de 2026 reflejan el bache. Ganó IRONMAN 70.3 Dallas, fue 45º en IRONMAN Texas, cuarto en IRONMAN 70.3 Norte de California y tercero en IRONMAN 70.3 Cozumel.
Sanders habló de lesiones, enfermedades y de las exigencias de la vida con dos hijos, y reconoció que necesitó tiempo para decidir si quería seguir. Su conclusión es clara: «He llegado a la conclusión de que no he terminado. De hecho, tengo la profunda convicción de que lo mejor está por llegar».
Como ejemplos para no ver su edad como un límite citó a Vincent Luis, que ganó en Hawái con 37 años, y a Patrick Lange, vencedor allí en 2024 con 38.
Patrocinadores y miedo a la distancia
El canadiense admitió también consecuencias comerciales. «Algunos de mis patrocinadores se preocupan, sin duda. Me están dejando, empiezan a dejarme», dijo. No nombró marcas ni dio más detalles, y contrapuso esa situación al apoyo que recibe de quienes siguen sus vídeos.
De cara a Cozumel, su objetivo no es un resultado concreto, sino recuperar la seguridad en la distancia. «No quiero tener miedo de hacer IRONMAN», resumió. Con solo unas semanas de preparación y la salud como primera incógnita, la carrera mexicana dirá si su hipótesis sobre la alimentación se sostiene.


