¿Puede el entrenamiento en calor simular el entrenamiento en altura?
Foto: Instagram // Andy Shepard
¿Puede el entrenamiento en calor simular el entrenamiento en altura?

¿Puede el entrenamiento en calor simular el entrenamiento en altura?

El entrenamiento en altura se ha convertido en una herramienta de trabajo fundamental en muchos atletas de resistencia. En el caso del triatlón, la selección de Noruega, con Kristian Blummenfelt y Gustav Iden a la cabeza, es el mejor ejemplo de ello.

La dupla noruega pasa gran parte del año en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada, hasta donde también acuden otros nombres reconocidos como Javier Gómez Noya, Jan Van Berkel, Gurutze Frades, Fernando Alarza, Roberto Sánchez Mantecón, así como reconocidos atletas de otras disciplinas como Mo Katir o los hermanos Ingebrigtsen.

Javier Gómez Noya
Foto: Instagram // Javier Gómez Noya

La búsqueda de la altura se debe básicamente a las adaptaciones fisiológicas que se producen en nuestro cuerpo tras una exposición prolongada: como el aumento de glóbulos rojos, del tamaño pulmonar o de la concentración de hematocrito y hemoglobina.

Aunque como aficionados al deporte estos beneficios puedan parecer muy atractivos para aumentar nuestra forma, tal y como apuntaba en una entrevista uno de los expertos en rendimiento más reconocidos de nuestro país, Roberto Cejuela, "el entrenamiento en altura es sólo recomendable para el alto rendimiento".

Más allá de recomendaciones, el entrenamiento en altura tampoco está al alcance de todo el mundo: para lograr adaptaciones normales, se necesita un periodo mínimo de tres semanas (21 días) a una altura superior a los 1.500 metros.

Salvo en el caso de que vivas a dicha altura, lograr algo así conlleva una inversión de tiempo y dinero que la gran mayoría de deportistas amateurs no puede asumir.

Por suerte, investigaciones llevadas a cabo en los últimos años, comienzan a sugerir que existe una opción más viable pero con la misma capacidad de producir alteraciones similares a las del entrenamiento en altura: el entrenamiento en calor.

entrenamiento en calor
Foto: Instagram // Andy Shepard

Entrenamiento en altura vs. entrenamiento en calor

En 2016, la reconocida revista Frontiers in Physiology publicó un artículo donde se habla de la "aclimatación cruzada" entre el calor y la hipoxia (menor disponibilidad de oxígeno que hay en altura). La investigación de Lee y colaboradores descubrió que entrenar en calor durante 10 días podía mejorar el rendimiento en altitud (simulada). 

Para llegar a esta conclusión, un grupo de investigadores de la Universidad de Coventry reunieron a 21 voluntarios que se dividieron en tres grupos: entrenamiento con calor (40º C), entrenamiento en altitud artificial (14 por ciento de oxígeno, aproximadamente una elevación efectiva de unos 3.000 msnm), o control. 

Cada uno de los grupos llevó a cabo 10 días de sesiones de ciclismo de 60 minutos a un ritmo moderado correspondiente al 50 por ciento del VO2Max, con una serie de pruebas que incluyeron una contrarreloj de ciclismo de 10 millas a una elevación efectiva de 3.000 metros antes y después del período de entrenamiento.

Como era de esperar, el grupo de control obtuvo el peor resultado de todos, promediando 31 segundos más lento en la segunda prueba, mientras que el grupo de hipoxia obtuvo el mejor resultado (un promedio de 3:16 más rápido), hallazgo lógico dado que entrenó específicamente para las mismas condiciones en las que fue evaluado. El hallazgo sorprendente fue la mejora experimentada por el grupo de calor (2:02 más rápido).

El estudio de Lee y colaboradores muestra que la aclimatación al calor tuvo la capacidad de mejorar el rendimiento [en una prueba contrarreloj de ciclismo] en una magnitud similar a la lograda por la aclimatación hipóxica.

En otra investigación más reciente, Rønnestad et al. 2021 encontraron que cinco semanas de entrenamiento con calor aumentan la masa de hemoglobina en ciclistas de élite. Como hemos mencionado anteriormente, el aumento de esta proteína de los glóbulos rojos, fundamental para el rendimiento (es la responsable de transportar el oxígeno), es una de las adaptaciones que se producen con el entrenamiento de altura.

Otros estudios han encontrado que el entrenamiento en calor aumenta el volumen de plasma rojo, ofreciendo más sangre para transportar oxígeno a los músculos. Y, aunque este aumento no asegura automáticamente un aumento de los glóbulos rojos y, por tanto, más oxígeno, otras investigaciones sugieren una conexión entre entre el entrenamiento en calor y un mejor rendimiento en pruebas contrarreloj y en los datos de VO2Max.

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