9 claves para convertir a tu hijo en un deportista exitoso
Foto: World Triathlon // Wagner Araujo
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9 claves para convertir a tu hijo en un deportista exitoso

Para todo aquel apasionado del deporte, Steve Magness es una fuente de conocimiento inagotable. El autor de libros como Máximo rendimiento o La ciencia del running maneja una de las cuentas más populares en Twitter entre aquellos más frikis del deporte de resistencia.

Este experto sobre rendimiento nos ha enseñado qué características tienen los mejores deportistas o nos ha brindado consejos para no fallar en los entrenamientos y, ahora, en un nuevo hilo en Twitter, se dirige a padres y madres que quieran convertir a su hijo en un deportista de éxito.

Tal y como apunta Magness en un texto más amplio publicado en el blog de The Growth Equation, cuando se trata de las actividades deportivas de sus hijos, los padres pueden volverse un poco locos.

Es totalmente natural pretender que nuestros hijos triunfen, desear lo mejor para ellos. "La mayoría de las veces el corazón de los padres está en el lugar correcto. Quieren apoyar a su hijo para darle la mejor oportunidad de tener éxito", pero a veces tomamos decisiones que no son las adecuadas o mostramos actitudes incorrectas.

En este sentido, Lindsey Gallo, ex atleta profesional cree que los ex atletas de élite "son relativamente más relajados en cuanto a los esfuerzos deportivos de sus hijos jóvenes". Una percepción que también comparte Steve Magness. "Los que han estado cerca de la cima son más tranquilos", apunta el experto.

¿Y por qué esa actitud tan diferente? "Entienden lo que se necesita: la dificultad y la suerte", dice. "Saben que es un camino largo y tortuoso y que, para llegar, la motivación profunda y el impulso implacable van a tener que salir de dentro. Ningún tipo de engatusamiento servirá de nada", asegura.

Esto es lo que nos lleva a las nueve lecciones para convertir a tu hijo en un deportista exitoso.

El fuego tiene que venir de tu hijo

La investigación sobre los prodigios y los fenómenos que acaban convirtiéndose en grandes deportistas en edad adulta, uno de los requisitos imprescindibles pasa por un profundo impulso intrínseco. Una motivación muy fuerte que nace desde dentro.

"El problema es que el éxito a menudo nos aleja de este impulso interno", señala Magness.

¿Cuál es la mejor forma de crear y mantener esa motivación intrínseca? "Deje que tus hijos se entretengan, exploren y encuentren algo en lo que coincidan sus intereses y talentos. Luego, deja que lo disfruten, sin un énfasis excesivo en el éxito".

Asegúrate de que lo hace porque lo disfruta

Y no porque te ven a ti disfrutarlo y deciden hacerlo para lograr tu amor y apoyo.

Los niños necesitan el amor, el apoyo y el cuidado de sus padres. "Si la única manera de conseguirlo es a través de algún deporte o haciendo alguna locura, lo harán", explica el cofundador de The Growth Equation.

A veces, en un intento de conectar con nuestros hijos, acabamos forzando intereses comunes. "Como en la mayoría de las cosas de la vida, hay que encontrar un equilibrio saludable.

"Ama a tu hijo, no lo que está haciendo", dice Brad Stulberg.

Tadej Pogaçar 2022
Foro: Tadej Pogaçar / Instagram

El viaje en coche a casa es la parte más importante

La ciencia ha demostrado que las críticas que recibimos condicionan nuestro rendimiento. Por eso es muy importante cuidar y medir los mensajes que lanzamos a nuestros hijos.

"Es muy fácil convertir la pasión de un niño en algo que teme si se termina cada actividad con un sermón sobre lo que podría hacer mejor". Por lo más importante es el apoyo incondicional, sin importar el resultado.

No intentes ser entrenador, esa no debe ser tu figura.

Enséñalo a perder bien

No es la primera vez que Steve Mangess aboga por la necesidad de "aprender a perder bien". Tal y como decía Lucy Charles, "el deporte, a veces, puede ser cruel" y el fracaso forma parte de la vida.

"Cuanto antes aprenda alguien a procesar, aprender y crecer a partir del fracaso, mejor", dice Magness. "Si ves que tu hijo pierde la cabeza, se asusta, no es capaz de manejar una dura derrota, considéralo como una señal de que necesita perspectiva".

"Perder bien consiste en crear un espacio entre lo que eres y lo que haces y tener múltiples fuentes de significado en tu vida. Esto te permite ocupar un lugar en el que, por supuesto, quieres mejorar, pero no es el fin del mundo si sufres una derrota".

Si tu hijo va a ser bueno o incluso genial en algo, lo descubrirá

No hay secretos ni atajos que vayan a hace que tu hijo triunfe. "Si es lo suficientemente bueno para llegar al nivel más alto, lo conseguirá".

Tu apoyo debe ser incondicional

Steve Magness se reitera en algo tan simple como necesario. No esperes a que llegue la hora de la competición, ni tampoco al resultado. Da igual si gana o si pierde, simplemente estate ahí.

familia pareja running
Foto: nikrunstheworld.com

Resiste el impulso de intervenir siempre

Es importante apoyar a tu hijo, pero recuerda siempre que debe crecer por sí solo. Debe aprender a resolver conflictos por sí solo y descubrir cómo afrontar algunos de los retos que conlleva el deporte.

"No seas el padre autoritario que acude al entrenador o maestro cada vez que tu hijo tiene un bajo rendimiento. El deporte y el aula son contenedores excelentes y seguros para el mundo real".

No te dejes llevar por el entusiasmo

En relación al punto anterior, puede que pienses que es bueno que te involucres para ayudar a tu hijo, pero cuanto más te involucre, más presión y expectativas caerán sobre él. "Lo que quieres es apoyar, no obsesionar. Si te obsesionas, te prometo que acabará saliendo el tiro por la culata", asegura Magness.

La decisión de ser obsesivo o no con el deporte debe ser de tu hijo. Como padre, tu trabajo consiste en proporcionar perspectiva si eso ocurre, garantizar que su pasión se rige por la armonía y no por la obsesión. 

Relájate y da un paso atrás

Es inevitable sentir presión antes la gente que nos importa. ¿Por qué? Porque queremos rendir bien delante de ellos, de lo contrario sentimos que los estamos defraudando.

"Todos los entrenadores tienen una historia de un padre que, según todos los indicios, era cariñoso, pero su simple presencia en un partido o encuentro hacía que su hijo rindiera menos. No fue nada de lo que dijeron en la competición. Era simplemente que su padre estaba en las gradas", cuenta Steve.

"Esto ocurre incluso si eres la persona más amable y cariñosa del mundo. Es la naturaleza humana".

En resumidas cuentas, "deja que tus hijos sean niños. Apóyelos. Pero no te metas en su camino". Porque la estadística dice que lo más probable es que tu hijo no vaya a ser un campeón. Así que simplemente trata de que viva una experiencia positiva, que aprenda lecciones de vida sobre cómo fracasar, competir, o ser un gran compañero de equipo.

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